¡Crimen y castigo!: Ni la “manito” de la FIFA salvó a EEUU del papelón y la goleada ante Bélgica

Con la eliminación consumada y las lágrimas asomando en el vestuario de los perdedores del torneo, la gran pregunta que inunda las redes sociales es: ¿Qué va a hacer Donald Trump ahora? ¿Pedirá la anulación del partido?

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Imagen generada por IA

Por Paco Tilla.-

No hubo milagro, ni diplomacia de pasillo, ni “teléfono rojo” que valiera. En lo que ya se califica como uno de los mayores ridículos del fútbol moderno, la selección de Estados Unidos quedó eliminada del Mundial tras ser vapuleada 4 a 1 por una Bélgica que demostró que la jerarquía no se compra en el mercado de pases… ni en la Casa Blanca.

El partido ya venía caliente y con olor a escándalo geopolítico. En una decisión que desafía las leyes de la física, la lógica y el Fair Play, la FIFA decidió —de la noche a la mañana— levantarle la suspensión al delantero Folarin Balogun. ¿El motivo oficial? Ninguno convincente. ¿El motivo real? Una “sugerencia amistosa” de Donald Trump a su gran compadre, Gianni Infantino.

Recordemos que Balogun había sido suspendido por una infracción tan brutal que el rival todavía está buscando sus espinillas en el estadio. Sin embargo, tras la llamada mágica, el comité de disciplina de la FIFA pareció sufrir una amnesia colectiva.

Pochettino y la ceguera conveniente

Mención especial para el director técnico de EE.UU., Mauricio Pochettino, quien en la previa no dudó en dar rienda suelta a una felicidad casi infantil. Agradeció el “milagro” de la absolución y, con una cara de póker digna de Las Vegas, aseguró ante los micrófonos que “la brutal infracción nunca existió”. Mauricio, por favor: la vio todo el planeta, se repitió en bucle en TikTok y hasta los astronautas de la Estación Espacial Internacional pidieron falta.

Pero el fútbol tiene una hermosa costumbre: a veces, solo a veces, es justo. La justicia poética se vistió de rojo y los europeos, con un fútbol pragmático y de alta jerarquía, desnudaron el juego anodino, aburrido y predecible de los estadounidenses. Ni con 12 (contando el favor de la FIFA) pudieron hacer pie.

El dato: Fuentes anónimas aseguran que los jugadores belgas corrían más rápido cada vez que miraban el palco VIP, motivados por el puro placer de arruinarle el plan a los de traje y corbata.

¿Y ahora qué dirá el “Team Trump”?

Con la eliminación consumada y las lágrimas asomando en el vestuario de los peores perdedores del torneo, la gran pregunta que inunda las redes sociales es: ¿Qué va a hacer Donald Trump ahora?

Las apuestas están abiertas y los analistas ya barajan las siguientes opciones:

  • Opción A: Exigir formalmente a la FIFA que le quiten el triunfo a Bélgica alegando “votos (goles) ilegales”.

  • Opción B: Denunciar un “fraude monumental” y pedir que se juegue el partido de nuevo en una cancha de su propiedad.

  • Opción C: Declarar que Estados Unidos en realidad ganó el partido 1 a 0 si solo se cuentan los “goles legales” que a él le gustaron.

Al final del día, el castigo llegó. La FIFA quedó en ridículo, Pochettino quedó sin excusas y el equipo norteamericano, a armar las maletas. El fútbol sonrió, y Bélgica también.

Lamentable Pochettino tratando de defender lo indefendible