Uruguay se queda sin fútbol, pero entra al Top 10 de la moda

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Darwin y Araujo - Fotos RRSS y Barcelona FC

El humor de Paco Tilla.-

La desilusión es total entre los hinchas celestes, pero las peluquerías de 18 de Julio están de fiesta. La selección uruguaya ha inaugurado oficialmente una nueva era táctica bajo el mando de Marcelo Bielsa: el “Fútbol de Salón”… pero de salón de belleza.

Mientras la pelota brilla por su ausencia, los focos de las cámaras apuntan a las verdaderas estrellas del plantel: los peinados de Ronald Araujo y Darwin Núñez. La historia quedó inconclusa en la cancha, pero perfectamente definida en el espejo.

Araujo: El turista de oro y el récord Guinness de la camilla

Lo de Ronald Araujo ya roza lo místico. El defensor ha logrado lo que ningún uruguayo consiguió jamás: meterse en el bolsillo dos Mundiales consecutivos con asistencia perfecta… pero en el banco de suplentes y la sala de kinesiología. Sin ver un solo minuto de acción debido a sus lesiones, Araujo se ha convertido en el “becado de lujo” de la delegación. Eso sí, el tratamiento para recuperarse podrá ir lento, pero el cuidado de su teñido es de nivel europeo. Una uña encarnada lo saca de la cancha, pero un pelo fuera de lugar le arruina el torneo.

La tozudez de Bielsa —quien prefiere llevar a un Araujo lesionado como también De Arrascaeta antes que convocar a alguien que mueva las piernas— ha permitido que Uruguay viaje con un turista VIP que pasea su cabellera cuidadosamente decolorada por los estadios del mundo.

Darwin Núñez: Trenzas de peluquería, fútbol de desierto

Por el otro lado del espejo está Darwin Núñez. El delantero, que actualmente no ve acción ni en el exótico fútbol árabe, llegó a la concentración visiblemente fuera de forma, pero con un trabajo de trenzas que requirió tres estilistas, dos ingenieros de diseño y cuatro horas de paciencia.

A Darwin le cuesta sintonizar con el balón y la falta de ritmo es evidente, pero su preocupación principal parece estar en que el viento no le desarme el diseño capilar a la hora de salir al campo a caminar.

El misterio de la alta costura charrúa: Trajes millonarios y solapas voladoras

Por si los tintes y las trencitas no fueran suficientes para justificar el viático, el plantel sumó un nuevo hito en su pasarela: los trajes a medida de costo millonario. Una obra de arte de la sastrería que, curiosamente, presentaba un detalle vanguardista: unas solapas notorias que parecían hilvanadas a las apuradas y que amenazaban con despegarse al menor viento.

Lo que nadie en la Asociación Uruguaya de Fútbol ha podido explicar es dónde corno lucieron semejante despliegue de gala.

“Correr los 90 minutos te cansa, pero mantener la simetría de las trencitas bajo la transpiración y cuidar que no se te desarme el saco millonario en el banco de suplentes es el verdadero desafío del fútbol moderno”, comentan los expertos desde los pasillos del Complejo Celeste.

No hubo alfombra roja, no hubo galas de premiación y en la cancha lo único que vistieron fue la ropa de entrenamiento ante el intenso calor. Al final, los trajes carísimos sirvieron para desfilar por el pasillo del chárter o para modelar en el living del hotel mientras tomaban mate. Un gasto premium para un equipo que, textualmente, se quedó “en la lona”.

La ilusión se desvanece (pero el gel no)

Con este panorama, la tabla de posiciones de la peluquería y la moda tiene a Uruguay en lo más alto, pero la tabla del campeonato es otra historia. Los hinchas celestes ya asumieron la dura realidad: la ilusión de levantar otra copa se desvanece en el aire, disuelta por el spray fijador.

A falta de goles, buen fútbol y rebeldía charrúa, nos quedará el consuelo de saber que, aunque nos volvamos en primera ronda con los bolsillos vacíos y las solapas flojas, nuestros muchachos serán, por escándalo, los que mejor salgan en las fotos de Instagram.