Guatemala y Argentina marcan la agenda de seguridad en la cumbre hemisférica de Miami que pone el foco en narcotráfico y geopolítica regional

La Conferencia Hemisférica de Seguridad 2026 abrió sus sesiones en Florida con fuerte foco en la lucha contra el narcotráfico, la modernización militar y la redefinición geopolítica de América Latina. Guatemala y Argentina protagonizaron algunos de los debates centrales de la primera jornada.

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Miami se transformó esta semana en el principal escenario de discusión sobre seguridad y defensa en el continente americano con el inicio de la Conferencia Hemisférica de Seguridad 2026 (HSC), un foro que congrega a dirigentes políticos, autoridades militares, académicos y representantes del sector privado para abordar los desafíos estratégicos que enfrenta la región.

El encuentro se realiza entre el 5 al 8 de mayo en la Universidad Internacional de Florida (FIU), bajo la organización del Instituto Jack D. Gordon de Políticas Públicas. A lo largo de los años, la conferencia se consolidó como una de las plataformas más relevantes del hemisferio para debatir temas vinculados a gobernanza, estabilidad democrática, cooperación regional y desarrollo estratégico.

La alta convocatoria obligó a los organizadores a ampliar el acceso mediante transmisiones virtuales, luego de que las sesiones plenarias previstas entre el 6 y el 8 de mayo agotaran la capacidad presencial disponible.

Durante la primera jornada, Guatemala y Argentina expusieron dos enfoques distintos pero complementarios sobre la agenda regional de seguridad: la necesidad de reforzar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, y la reconfiguración de las estrategias de defensa frente a los nuevos escenarios geopolíticos.

En diálogo con el investigador principal de FIU, Eduardo Gamarra, el ministro de Defensa de Guatemala, Henry Sáenz Ramos, señaló que el narcotráfico continúa siendo la principal amenaza para la estabilidad hemisférica. Según explicó, el fenómeno excede la producción y el transporte de drogas, ya que impacta en diferentes estructuras institucionales y sociales de los países de la región.

El funcionario destacó además la cooperación histórica entre Guatemala y Estados Unidos en materia de seguridad y defensa, especialmente en capacitación, asistencia técnica y provisión de equipamiento militar, elementos que —afirmó— han permitido sostener capacidades operativas pese a las limitaciones presupuestarias de décadas anteriores.

Sáenz Ramos presentó también la creación del Comando Estratégico contra las Amenazas Transnacionales, una nueva estructura destinada a coordinar operaciones militares terrestres, aéreas y marítimas bajo una conducción unificada. La iniciativa busca agilizar la respuesta estatal frente al crimen organizado y fortalecer la eficacia operativa de las fuerzas de seguridad.

Más tarde, el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, participó de una conversación junto al analista Fabián Calle, en la que repasó los lineamientos de la política de defensa impulsada por el gobierno argentino y el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas.

Presti sostuvo que Argentina atraviesa una etapa de redefinición estratégica marcada por un mayor acercamiento político y militar con Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump. En ese contexto, remarcó la importancia del Atlántico Sur y la proyección hacia la Antártida como ejes prioritarios para el posicionamiento internacional del país.

El funcionario también reafirmó la histórica reclamación argentina sobre las Islas Malvinas y aseguró que la estrategia diplomática continúa orientada a generar condiciones de negociación por vías pacíficas.

En el plano doméstico, el ministro destacó las reformas normativas que permiten una mayor participación de las Fuerzas Armadas en la protección de infraestructura crítica y objetivos estratégicos. Entre ellos mencionó el desarrollo energético de Vaca Muerta, considerado por el gobierno como un activo central para el crecimiento económico y la seguridad nacional.

La Conferencia Hemisférica de Seguridad continuará en los próximos días con paneles dedicados a ciberseguridad, amenazas transnacionales, cooperación regional y el impacto de las nuevas tecnologías en la defensa y la estabilidad democrática del continente.