Por Paco Tilla.-
MADRID / CARACAS – En un nuevo episodio de la aclamada serie “Haz lo que digo, pero no lo que insulto”, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, ha activado su radar de sensibilidad extrema. El motivo: un multitudinario acto en la Puerta del Sol donde miles de venezolanos pedían elecciones libres y coreaban el estribillo de moda: “¡Fuera la mona!”, mientras el cantante Carlos Baute elogiaba la valentía de María Corina Machado.
A Delcy le ha parecido un acto de racismo sistémico que hiere las fibras más profundas de la revolución. Sin embargo, su “memoria selectiva” parece funcionar con el mismo cronograma de racionamiento que el sistema eléctrico de Maracaibo.
Diplomacia de cristal y el “yo no fui”
En medio de este drama operístico, ha aparecido en escena la embajadora chavista en España, Gladys Gutiérrez Alvarado. La diplomática, un personaje cuya trayectoria es tan clara como el agua del Guaire, se ha apresurado a “pedir disculpas” por los cánticos, probablemente buscando un cupo para el próximo Nobel de la Paz o, al menos, un poco de atención en el Palacio de Santa Cruz.
Por su parte, la propia María Corina Machado ha puesto los puntos sobre las íes, demostrando que para ser líder no hace falta el diccionario de insultos de Miraflores. En una entrevista reciente, rechazó tajantemente cualquier expresión discriminatoria:
“Jamás se escuchará en mi boca una palabra o una expresión que juzgue o descalifique a una persona por su religión, por su género o por su raza”, sentenció la líder opositora en una entrevista.
Un contraste refrescante frente a la retórica gubernamental que suele sonar a pelea de taberna a las tres de la mañana.
El Diccionario del Amor Revolucionario (Edición Revisada)
Parece que en el búnker de Miraflores han olvidado que el “jefe máximo”, Nicolás Maduro, es un poeta de la concordia. Mientras Delcy y Gladys se escandalizan por un cántico en Madrid, recordamos algunas de las joyas literarias del repertorio presidencial:
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A la oposición: Los ha bautizado con el muy “inclusivo” término de “maricones” (incluyendo a su ahora aliado táctico, Henrique Capriles).
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A María Corina Machado: Con un romanticismo envidiable, la llama “Sayona fascista”, “bruja demoníaca” y “asesina”.
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A Javier Milei: Su lista de reproducción incluye “sociópata sádico”, “bicho cobarde” y “basura”.
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A líderes españoles: Como Isabel Díaz Ayuso, a quien ha elevado al rango de “fascista colonialista”.
Doble rasero: La nueva moneda oficial
La indignación de los funcionarios chavistas ha generado más risas que comunicados oficiales. Mientras denuncian “racismo” en la Puerta del Sol, el gobierno que representan sigue utilizando términos como “mafiosos”, “maricones”, “narcotraficantes” e “imperialistas” para desayunar.
Expertos en lingüística sugieren que el próximo paso de la embajadora Gutiérrez será solicitar que se prohíba el uso de sustantivos en España, a menos que se utilicen para alabar el socialismo del siglo XXI. Al parecer, en el manual de ética chavista, insultar por orientación sexual o llamar “bruja” a una mujer es “soberanía”, pero que el pueblo te cante las cuarenta en Madrid es un “atentado internacional”.
¡Aquí comenzó el regreso a casa!
Madrid se desbordó con miles de venezolanos que acompañaron a @MariaCorinaYA con un mismo propósito:
Volver a una Venezuela libre🇻🇪💙 pic.twitter.com/9svd830VDz
— Comando ConVzla (@ConVzlaComando) April 18, 2026













