Por más que pretenda negarse y desde el diario asturiano La Nueva España, se haga un panegírico sobre la figura del nuevo director del Festival Internacional de Cine de Gijón, Alejandro Díaz Castaño, se vuelve al pasado en forma clara y concreta.
Al director cesado -Nacho Carballo- nunca se le perdonó que osara estar al frente del FICX, desplazando a José Luis Cienfuegos, respaldado “politicamente” más allá de sus errores y donde las equivocaciones no cuentan, según el manual de defensa (ideológica) que se utiliza desde el chavismo y que se aplica a rajatabla también en ciertos colectivos de Europa.
El “pecado” de Nacho Carballo, fue haber sido elegido para el cargo por Foro Asturias, agrupación política enfrentada a La Nueva España.
Desde esa premisa: “Disparen contra Carballo”, minaron desde un principio el trabajo del director gijonés. Desde las sombras descargaron toda su artillería pesada para hacerle la vida imposible y en varios casos apelando a manifestaciones públicas debidamente organizadas con premeditación y alevosía.
La Nueva España, un diario local de Asturias, ante la designación de Díaz Castaño publica que “Nacho Carballo, que ha pasado por el FICX con más pena que gloria, después de que en 2012 el equipo de gobierno de Foro Asturias decidiera destituir a José Luis Cienfuegos, alma máter de un certamen que creció, se consolidó y llegó a ser considerado, de la mano de su apuesta decidida por el cine independiente, como el “Sundance español”.
Desmedida crítica si tomamos en cuenta la realidad. No es acertado decir que el evento haya alcanzado reconocimiento internacional de la mano de Cienfuegos. Fuera de España muy pocos lo conocían incluso muchos cineastas extranjeros lo definían como un festival menor que no podía compararse con el de San Sebastián o con el de Sitges.
El propio periódico local, LNE, reconoce varios hechos que no dejan dudas de que se vuelve al pasado: “Se da la circunstancia de que Díaz Castaño es un profesional muy vinculado a Cienfuegos, con el que ya trabajó en su etapa gijonesa y al que acompañó estos últimos años al frente del Festival de Cine de Sevilla, como programador. Lo cual no debería interpretarse como una vuelta al pasado o un retorno al modelo inicial de un festival que se hizo un hueco entre los principales del país pese a manejar un presupuesto muy inferior al de San Sebastián, Sitges o Valladolid”.
¿Cómo sabe el periódico asturiano que con Díaz Castaño no se volverá al modelo de Cienfuegos?. ¿Periodismo de anticipación?.
Más claro; imposible.













Un diario amarillista como LNE funcional al PP con lamentable estilo de redacción
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