Cuando Adolfo Suárez fue expulsado por la dictadura uruguaya por defender a Wilson

0
856

La grandeza del expresidente español Adolfo Suárez quedó plasmada para siempre en la memoria de los uruguayos, cuando llegó al país en agosto de 1984 para defender al líder opositor Wilson Ferreira Aldunate, que estaba preso en las cárceles de la dictadura militar.
El 21 de agosto de 1984, el diario El País de Montevideo informaba que “El Gobierno militar uruguayo liberó ayer a Juan Raúl Ferreira, hijo de Wilson Ferreira Aldunate, líder del Partido Nacional o blanco que continúa en prisión. Juan Raúl Ferreira había sido detenido el 16 de junio en el puerto de Montevideo junto con su padre, cuando éste regresaba a su país tras 11 años de exilio. El ex presidente del Gobierno español, Adolfo Suárez, que había sido advertido a su llegada al país de que podría ser expulsado si ejercía alguna actividad política, fue expulsado de Uruguay tras intervenir en la convención blanca del domingo, en la que fue aclamado con gritos, de “Suárez, corazón, el pueblo te saluda con todo su calor”.
El artículo periodístico también informaba que Suárez se había reunido con el grupo de abogados encargados de la defensa de Wilson Ferreira Aldunate. Los dirigentes blancos pidieron autorización para que Suárez pudiera visitar a Wilson Ferreíra en la cárcel.
Luego daba cuenta de la actividad desarrollada por el expresidente español en Uruguay:
Suárez llegó a Montevideo el domingo, y a las cuatro de la tarde intervino, como orador invitado, en la convención del Partido Blanco, que se había iniciado dos horas antes. El pabellón del club Trouville, que estaba repleto de público, recibió con una ovación a Suárez, quien comentó entonces que “si tuviera tanta gente en España, mi partido sería la mayoría”.
Sus primeras palabras -“gracias de corazón, viva la libertad, viva Uruguay”- fueron saludadas con banderas españolas y un estruendoso canto que decía: “Suárez, corazón, el pueblo te saluda con todo su calor”.
En su breve discurso, Suárez confirmó que se iba a incorporar inmediatamente al equipo de abogados que conduce Rodolfo Canabal para trabajar junto con ellos en una causa que consideró “absolutamente justa, puesto que Ferreira Aldunate es un viejo luchador en defensa de la justicia y la libertad”.
Por último, Suárez aseguró que no hay aventura más apasionante que la de vivir y morir por la libertad.

En una entrevista posterior, Suárez agregó que su estancia en Uruguay “no tiene un carácter político, sino exclusivamente jurídico, dentro de los trabajos del colectivo de abogados que defiende a Wilson Ferreira Aldunate y a petición del Partido Blanco, de la familia del doctor Aldunate y de la Asociación Española de Derechos Humanos”. “Mi intervención en la convención del Partido Blanco fue breve y espontánea, únicamente ‘para defender los principios de la libertad”, agregó Adolfo Suárez.
Sobre su opinión acerca de la detención de Ferreira Aldunate y la actitud que puede adoptar el régimen militar con respecto al líder del Partido Blanco, Adolfo Suárez señaló que “en puros términos de defensa, ninguno de los cargos que se le imputan se sostiene ni puede ser considerado como constitutivo de delito”.
Uruguay también le debe mucho a Adolfo Suárez. Por eso el legislador Jaime Mario Trobo planteará que la Cámara de Diputados de Uruguay le rinda homenaje por su condición de “amigo de la libertad”.
En su cuenta de Twitter, el diputado uruguayo expresó: “Desde Uruguay gran homenaje al demócrata Adolfo Suárez, expulsado por la dictadura cuando llegó a defender a Wilson”.
Finalmente desde estás páginas va el homenaje a un hombre, justo, generoso y valiente. Que descanse en paz.