Las relaciones entre Argentina y Uruguay no pasan por su mejor momento y no es por culpa del pequeño país del Río de la Plata. La intolerancia del gobierno de Cristina Kirchner es ya conocida al no cumplir casi nada de los acuerdos del Mercosur, un bloque regional que cada día se desdibuja más y donde Argentina impone severas restricciones comerciales que terminan afectando a sus socios.
El presidente de Uruguay, José Mujica, ha dicho algo que refleja la realidad de la situación en el Mercosur: “Lo que no podemos seguir es en una especie de mentira institucional, tenemos una letra pero vamos por otro camino” y agregó que “Mercosur tiene un problema interno, y tiene que revisar, revisarse a sí mismo, qué es lo que sigue vigente y lo que no sigue vigente”, dijo el mandatario uruguayo a un medio televisivo de su país.
También explicó: “Tenemos sistemas establecidos jurídicamente de dirimir nuestras diferencias y conflictos que en realidad no funcionan y no podemos aplicar. Sería mejor que nos sinceremos, y si esos mecanismo no sirven, tratemos de construir otros que sean flexibles, que respondan más a la época actual”.
El diario El Observador en un artículo desnuda otro tema del conflicto con Argentina: “Meses atrás, Argentina prohibió el trasbordo de cargas de mercaderías en puertos uruguayos, en una medida que Montevideo consideró una represalia a su decisión de autorizar el incremento en la producción de una planta de celulosa, que en el pasado llevó a ambos países a la Corte Internacional de Justicia de la Haya (CIJ)”, señala el periódico uruguayo y agrega: “La medida de Buenos Aires provoca millonarias pérdidas al puerto de Montevideo”.
Mujica admitió que la relación con Argentina está “trancada” y reiteró su voluntad de retomar el diálogo con su par Cristina Kirchner, en una reunión que se podría concretar en la próxima cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que se desarrollará en La Habana a partir del 28 de enero.
El presidente uruguayo destacó que el Mercosur debe “ajustar lo jurídico en lo posible a lo que somos y no a lo que soñamos que deberíamos ser, creo que esto merece una discusión”, dijo a canal 4 de Montevideo.
Por su parte el candidato presidencial del Partido Independiente de Uruguay, Pablo Mieres, dijo en una entrevista con el diario El País que “Hay una intención del gobierno argentino de dañar al Uruguay” y advirtió que el principal problema que hoy tiene el país es la disiminución de la actividad portuaria por decisiones del gobierno argentino, lo cual afecta las intenciones de convertir a Montevideo en un hub regional.
Asi las cosas, todo queda librado al estado de ánimo y a las ganas de arreglar o no la situación por parte de la mandataria argentina que busca imponer sus reglas, pero que cuando tiene problemas en su país, como el reciente por la falta de energía eléctrica, desde su gobierno no dudaron en pedir ayuda a Uruguay para salir del problema, ayuda que los uruguayos le dieron sin ningún tipo de imposición.












