Colombia enfrenta una jornada de terror: explosivos lanzados desde drones matan a un policía y destruyen un peaje

Un subintendente de la Policía murió tras un ataque con explosivos contra una subestación en Cesar, mientras otro atentado dejó destruido un peaje en construcción de la estratégica Vía Panamericana. El presidente Abelardo de la Espriella prometió una respuesta contundente contra los responsables.

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Colombia vivió este sábado una nueva jornada marcada por la violencia y los ataques contra las fuerzas de seguridad y la infraestructura estratégica del país. Un subintendente de la Policía Nacional murió después de que sujetos lanzaran explosivos desde drones contra la subestación de San Roque, en el departamento de Cesar, en el noreste del territorio colombiano.

El ataque provocó la muerte del uniformado y volvió a poner en el centro del debate la utilización de drones para perpetrar acciones violentas contra instalaciones policiales. El hecho ocurrió apenas un día después de que Abelardo de la Espriella asumiera la Presidencia de Colombia.

El nuevo mandatario condenó el ataque y transmitió sus condolencias a los familiares del policía fallecido, así como a sus compañeros y a toda la institución. De la Espriella advirtió que el crimen será investigado y aseguró que los responsables deberán responder ante la justicia.

La violencia alcanzó también a la infraestructura vial. Durante la madrugada, un grupo de desconocidos instaló explosivos en un peaje que se encontraba en construcción en el sector de Mondomo, sobre la Vía Panamericana, uno de los principales corredores que conectan el suroccidente colombiano.

La detonación provocó graves daños y dejó la estructura prácticamente destruida, obligando a restringir temporalmente la circulación por este tramo de la carretera que comunica Popayán, en Cauca, con Cali, en el Valle del Cauca. Hasta el momento no se han reportado víctimas por este segundo ataque.

El atentado contra el peaje cobra especial relevancia debido a que esta infraestructura ya había sido blanco de acciones violentas en el pasado. El lugar se encontraba precisamente en las últimas etapas de reconstrucción después de haber sufrido daños durante anteriores episodios de conflictividad social.

Ante ambos hechos, el Gobierno elevó el tono y prometió utilizar toda la capacidad del Estado para recuperar el control territorial y enfrentar a las organizaciones armadas y estructuras criminales responsables de la violencia.

De la Espriella calificó el ataque contra el peaje de Mondomo como un acto terrorista y sostuvo que golpear la infraestructura nacional supone también afectar la movilidad, el desarrollo económico y la seguridad cotidiana de millones de ciudadanos.

El presidente lanzó además una advertencia directa a los responsables de los atentados y aseguró que su Gobierno no permitirá que los grupos violentos encuentren espacios para actuar con impunidad.

La sucesión de ataques representa uno de los primeros desafíos de seguridad para la nueva Administración, que llega al poder con el compromiso de endurecer la ofensiva contra el narcoterrorismo y recuperar el control de las zonas donde operan grupos armados y organizaciones criminales.

Mientras avanzan las investigaciones para determinar quiénes estuvieron detrás de los ataques, las autoridades mantienen desplegados operativos de seguridad en las zonas afectadas y trabajan para restablecer plenamente la circulación en la Vía Panamericana.