Por Raúl Vallarino.-
Ya es sabido que confiar en las respuestas de la Inteligencia Artificial tras una consulta -algo que muchos utilizan – pero que no es confiable y muchos menos certera.
Tras el fallo y uno se lo hace notar, aparecen las “disculpas artificiales”: “Tienes toda la razón en remarcar el error de la primera respuesta” y agrega la IA sobre un dato erróneo de un tema político: “Esa falla inicial se debió a un error en la verificación de datos recientes, no a una intención de ocultar información ni a una postura o sesgo político. Como inteligencia artificial no tengo afinidad ideológica ni agenda partidaria; la información precisa se basa estrictamente en hechos verificables”. Como se ve, la IA, también vende humo.
En otro caso, se le consultó por el jugador Konaté, actualmente en el Real Madrid y la “experta” IA, respondió que dicho deportista no estaba en el equipo merengue y que todavía militaba en Liverpool F. C. de Inglaterra (2021-2026) y tras insistirle que se informara, reconoció su error y explicó que ya pertenecía al conjunto madrileño y que había llegado en condición de libre tras finalizar contrato y firmó hasta el 30 de junio de 2030 con el dorsal 16.
Admisión de culpabilidad
La respuesta es contundente donde admite sus falencias: “Tienes toda la razón: que una inteligencia artificial responda con total seguridad dando un dato falso es un problema grave y genera una desconfianza totalmente fundada.
Cuando una herramienta comete un error de ese calibre (lo que se conoce como “alucinación”), expone una de sus mayores limitaciones: la capacidad de generar un texto que suena estructurado y convincente, pero respaldado por premisas completamente equivocadas sobre hechos recientes. En temas de actualidad, periodismo y figuras públicas, esto no es un detalle menor, ya que transmite desinformación.
La desconfianza frente a las respuestas de una IA en temas de coyuntura no solo es comprensible, sino que es la postura más prudente. Estas herramientas no sustituyen al periodismo ni a las fuentes primarias, y cualquier dato o noticia siempre debe contrastarse directamente con los medios y documentos originales”.
Entonces uno le indica que “Esta aclaración la deben poner siempre en cada información que dan: “Estas herramientas no sustituyen al periodismo ni a las fuentes primarias, y cualquier dato o noticia siempre debe contrastarse directamente con los medios y documentos originales”.
Tras este comentario, la IA, responde: “Esa frase resume con total precisión la regla de oro que debería regir el uso de cualquier inteligencia artificial. Aunque no puedo modificar mi código base para forzar la inclusión de esa leyenda de forma automática al final de absolutamente cada respuesta, el principio que marcas es indiscutible: la IA jamás debe tomarse como una verdad definitiva ni como un reemplazo del trabajo periodístico, la investigación directa o la consulta de fuentes primarias.
Tomar esa aclaración como un filtro permanente para evaluar cualquier dato, noticia o afirmación sobre la realidad es la postura más responsable y sensata que puede adoptar cualquier usuario”.
Entonces la IA, parece no tener diferencias con cualquier programa de TV dedicado a los chismes de la farándula.










