Una nueva controversia tensiona las relaciones entre Chile y Bolivia luego de que circulara en redes sociales una imagen en la que aparece el gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, desplazándose en una camioneta Toyota roja con patente chilena TZWL-35, la cual registra un encargo policial vigente por el delito de robo en territorio chileno.
La fotografía generó inmediatas reacciones en el ámbito político chileno, especialmente tras conocerse que el vehículo habría sido sustraído en Chile y posteriormente trasladado a Bolivia. La Gobernación de Cochabamba respondió que la camioneta no pertenece a la institución y deslindó responsabilidad sobre el conductor del vehículo.
Frente a esta situación, el diputado por Antofagasta, Sebastián Videla (Independiente-PL), informó que remitió un oficio al Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile solicitando que el Gobierno boliviano entregue explicaciones respecto del uso del vehículo y colabore con el esclarecimiento de los hechos.
El parlamentario calificó el caso como “inaceptable” y sostuvo que resulta indispensable que exista cooperación entre ambos países para determinar el origen del automóvil y facilitar su recuperación. Asimismo, pidió que las autoridades bolivianas actúen con transparencia y colaboren con la restitución del vehículo a su propietario.
Videla señaló además que actualmente desarrolla gestiones en Bolivia orientadas a fortalecer los mecanismos de coordinación bilateral para mejorar la identificación, localización y recuperación de vehículos robados que cruzan la frontera entre ambos países, un fenómeno que desde hace años preocupa a las autoridades de seguridad de la macrozona norte de Chile.
El episodio cobra especial relevancia al poner nuevamente en el centro del debate el tráfico transfronterizo de vehículos robados chilenos que posteriormente se venden y comercializan en el mercado informal de Bolivia, además de la necesidad de reforzar la cooperación policial y diplomática entre ambos países para enfrentar este tipo de delitos.













