Informe: Cuba pierde alianzas internacionales en el turismo con salida de grandes cadenas hoteleras

La retirada de Meliá, Iberostar y Barceló es considerada uno de los mayores golpes que ha recibido el sector del turismo cubano en los últimos años, pues estas cadenas eran responsables de una parte significativa de la capacidad hotelera destinada al turismo internacional

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La Habana, Cuba

Ibis Frade (Sputnik).-

LA HABANA.- La salida de cadenas internacionales como Meliá de Cuba no solo implica la pérdida de los ingresos en dólares por la comercialización de los hoteles que gestionaba en la isla, también supone la pérdida de alianzas internacionales estratégicas para el sector turístico, dijo a la Agencia Sputnik el economista Daniel Torralbas.

“Toda esa parte de la cadena del turismo se pierde y entonces es un riesgo muy grande porque el país necesita alianzas internacionales para insertarse en un mercado turístico que es muy competitivo”, indicó quien fue miembro de la comisión del Ministerio de Economía y Planificación de Cuba que diseñó la política y el marco regulatorio para el sector privado.

La isla compite con otros países que también tienen estándares muy altos y Cuba se ha quedado atrás en medio de la crisis energética que atraviesa y bajo el impacto de numerosas sanciones secundarias aplicadas por el Gobierno de EEUU, ahondó.

Este 24 de julio, la compañía española Meliá Hotels International, que gestiona 34 establecimientos hoteleros en territorio cubano, cesará completamente sus operaciones en la isla debido a “notables dificultades” de orden operativo, jurídico, económico y financiero a raíz de las sanciones de EEUU.

También confirmaron el cierre completo de sus operaciones en Cuba las cadenas españolas Iberostar y Barceló, en tanto la canadiense Blue Diamond ya se había retirado en junio de este año.

“La cualidad diferente que tienen ahora las sanciones de EEUU contra Cuba en este momento, a diferencia de los 60 años anteriores, es que son tan agresivas que apuntan a atacar sectores enteros de la economía”, subrayó Torralbas.

De esa forma sucedió con el turismo y también con otros sectores como la minería, con la retirada de la empresa canadiense Sherritt de las operaciones de extracción de níquel, ha pasado con el sector financiero con la salida de Visa y MasterCard, también con la conexión internacional con el cese de operaciones de aerolíneas, ejemplificó el economista.

El bloqueo petrolero de Washington “ha cerrado completamente la importación de combustible” a la isla y esto ha impacto en todos los sectores, indicó el también consultor en desarrollo de empresas, que actualmente cursa una maestría en Loughborough University London.

Según recalcó, no se trata de afectaciones a un hotel o a una empresa extranjera, sino que el efecto de las sanciones secundarias estadounidenses está “teniendo impacto total en el rubro completo”.

A corto plazo, se descomercializan las ventas de cadenas como Meliá para el destino Cuba y se pierden los ingresos en dólares que se recibían por ese concepto, lo cual deteriora el indicador de la tasa ocupación de los hoteles, que ya estaba bastante deprimido, indicó el economista.

En tanto, a mediano plazo puede ocurrir una “desprofesionalización” en el sector, esas cadenas internacionales ofrecen reputación y su experiencia en la gestión turística internacional, además de aportar las conexiones internacionales y las redes de comercialización global, y todo esto se perdería pronto en el mediano plazo, agregó.

A largo plazo, “lo más difícil que le pudiera pasar a Cuba es que pierda la credibilidad internacional como destino turístico, porque eso ha costado décadas construirlo”, dijo Torralbas y recordó que la mayor de las Antillas llegó a ser uno de los destinos turísticos de sol y playa más importantes en el Caribe.

La salida de las grandes cadenas implica la descomercialización, la pérdida de los aliados internacionales, de la relaciones con los turoperadores y de la reputación, insistió el economista.

A su entender, el turismo dejó de ser hace ya varios años la llamada “locomotora de la economía cubana”, pues más allá de las sanciones estadounidenses, “hay un agotamiento del modelo que tiene síntomas muy claros desde la pandemia”.

Tras la pandemia de covid-19, Cuba no pudo recuperar los indicadores principales, cuando otros países de la región del Caribe si lo lograron e incluso, multiplicaron su desempeño, indicó el economista.

ESCENARIO ADVERSO

Ahora, la retirada de Meliá, Iberostar y Barceló es considerada uno de los mayores golpes que ha recibido el sector del turismo cubano en los últimos años, pues estas cadenas eran responsables de una parte significativa de la capacidad hotelera destinada al turismo internacional.

Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, la llegada de turistas internacionales a Cuba cayó un 58,4 por ciento hasta mayo, con más de medio millón de visitantes menos que los registrados un año antes.

La reducción más pronunciada se produjo, precisamente, en los principales mercados emisores: Canadá, Rusia y EEUU.

Desde comienzos de 2026, varias aerolíneas internacionales cancelaron o redujeron frecuencias hacia Cuba debido a la falta de combustible para la aviación, una situación derivada de las dificultades de suministro energético que atraviesa la isla desde inicios de año en el contexto del cerco energético de Washington.

El pasado 29 de enero, el presidente norteamericano, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que permite a EEUU imponer aranceles a las importaciones de países que suministren petróleo a Cuba.

La escasez de combustible afecta la generación eléctrica y ocasiona apagones de más de 20 horas en toda la isla, e impacta en sectores vitales de la economía, como el transporte, la producción de alimentos, la salud y la educación, entre otros.