Chile y Bolivia dieron un nuevo paso en la reactivación de su relación económica bilateral luego de dos jornadas de trabajo que reunieron a autoridades y representantes del sector privado en La Paz y Santa Cruz de la Sierra. La delegación chilena, encabezada por el canciller Francisco Pérez Mackenna y la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, sostuvo encuentros con sus pares bolivianos y líderes empresariales con el objetivo de fortalecer el comercio y promover nuevas oportunidades de inversión.
En la capital boliviana, las reuniones se desarrollaron en la sede de la Cancillería, donde participaron autoridades de ambos gobiernos junto a representantes de los principales gremios empresariales de Bolivia. La instancia permitió un intercambio directo sobre el estado actual del comercio bilateral y la identificación de áreas concretas de cooperación, en sectores como logística, energía, servicios y comercio.
La delegación chilena incluyó a autoridades regionales y a ejecutivos de empresas vinculadas a infraestructura portuaria, transporte y zonas francas, quienes dialogaron con sus contrapartes bolivianas sobre los desafíos y oportunidades para fortalecer la integración productiva. Desde el sector privado, se destacó la necesidad de avanzar en soluciones prácticas que faciliten el flujo comercial y reduzcan obstáculos operativos.
Durante los encuentros, el canciller Pérez Mackenna subrayó la intención de avanzar hacia una relación renovada, con énfasis en resultados tangibles en materia de comercio e inversión. En la misma línea, la subsecretaria Estévez valoró el espacio de diálogo como una oportunidad para proyectar una asociación más profunda entre países vecinos, basada en la complementariedad de sus economías.
Las actividades continuaron en Santa Cruz de la Sierra, donde se realizó un segundo encuentro empresarial en formato de diálogo abierto, que incluyó presentaciones, preguntas y respuestas orientadas a abordar tanto desafíos como perspectivas de crecimiento conjunto. En este espacio se evidenció una disposición compartida entre el sector público y privado para avanzar en alianzas concretas que impulsen el desarrollo económico y generen beneficios directos para la población.
Uno de los hitos del proceso fue el carácter inédito del acercamiento, considerado por los participantes como un reencuentro significativo tras cerca de 20 años de distanciamiento. La instancia permitió abordar temas estratégicos como la reducción de barreras no arancelarias, la modernización del marco comercial vigente, la integración fronteriza y la articulación logística.
Asimismo, se discutieron iniciativas orientadas a fortalecer la certeza jurídica en el tránsito de mercancías, promover nuevas inversiones y avanzar en la incorporación de Bolivia a corredores logísticos regionales. Estos puntos forman parte de una agenda más amplia que busca consolidar una relación económica más dinámica y adaptada a los desafíos actuales.
El intercambio comercial entre ambos países se sustenta en el Acuerdo de Complementación Económica N°22, vigente desde 1993, que ha permitido un crecimiento sostenido del comercio bilateral. En 2025, este intercambio alcanzó los 1.182 millones de dólares, reflejando una relación caracterizada por su complementariedad y la activa participación empresarial.













