Más de 10.000 colombianos habrían sido reclutados como mercenarios para conflictos armados en el extranjero, alerta la ONU

Expertas alertan sobre el աճo del fenómeno, impulsado por incentivos económicos, vacíos regulatorios y nuevas formas de captación digital

0
3

El prolongado conflicto armado en Colombia ha dejado una huella profunda que hoy se refleja en un fenómeno emergente: el creciente reclutamiento de ciudadanos para participar en conflictos armados y actividades de seguridad en el extranjero. Según el Grupo de Trabajo sobre Mercenarios de la ONU, más de 10.000 colombianos podrían haber sido vinculados a este tipo de escenarios en distintas partes del mundo, a través de mecanismos tanto legales como irregulares.

La alta demanda de personal colombiano —principalmente exmilitares— en el ámbito de la seguridad privada y operaciones armadas se explica por diversos factores. Entre ellos destacan los atractivos salarios, la falta de oportunidades laborales en el país y el auge de plataformas digitales que facilitan el reclutamiento transnacional. Esta combinación ha incrementado las solicitudes de empleo fuera de Colombia, incluso en zonas de conflicto activo.

Sin embargo, el fenómeno no está exento de riesgos. Las familias de quienes han fallecido o desaparecido en el extranjero enfrentan serias dificultades para acceder a información, especialmente en casos donde el reclutamiento se ha dado de forma engañosa o bajo condiciones poco claras. A esto se suma la proliferación de empresas de seguridad privada sin regulación suficiente, el uso de armamento no autorizado y la incorporación de tecnologías avanzadas —como drones y sistemas de vigilancia— que plantean desafíos adicionales en materia de derechos humanos.

Las expertas reconocen que los empleos legítimos en el sector de la seguridad internacional representan una fuente importante de ingresos para muchos colombianos. No obstante, advierten que el uso de mercenarios está prohibido por el derecho internacional y constituye una amenaza significativa para la estabilidad y los derechos fundamentales.

En este contexto, subrayan la necesidad de fortalecer la cooperación entre instituciones nacionales e internacionales, así como de impulsar campañas de sensibilización y políticas que amplíen las oportunidades económicas dentro del país. Consideran que abordar las causas estructurales del reclutamiento es clave para frenar su expansión.

Asimismo, el Grupo de Trabajo sobre mercenarios valoró positivamente la reciente ratificación por parte del presidente Gustavo Petro de la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios de 1989. No obstante, insistió en que la implementación efectiva de esta normativa será determinante para prevenir actividades ilegales y garantizar el cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de derechos humanos.

Las expertas concluyen que el fenómeno del reclutamiento de mercenarios trasciende las fronteras nacionales y exige una respuesta coordinada a nivel regional y global para ser enfrentado con eficacia.