El Presidente de Chile, Gabriel Boric, aseguró este domingo que las tensiones con el mandatario electo, José Antonio Kast, quedaron superadas luego de una reunión sostenida en el Palacio de La Moneda, instancia en la que ambas autoridades retomaron el proceso de transición que se había interrumpido días antes en medio de una controversia política y diplomática.
El encuentro tuvo como principal objetivo reanudar la entrega de antecedentes sobre asuntos considerados estratégicos para el Estado y que deberán ser abordados por la próxima administración. Según explicó Boric tras la cita, se trató de continuar con el proceso de traspaso de información que había quedado pendiente a comienzos de la semana.
Entre los documentos entregados al presidente electo se encuentran antecedentes vinculados a la Comisión de Verdad que investiga abusos ocurridos en el Servicio Nacional de Menores (Sename) desde 1979. El mandatario saliente explicó que consideró necesario informar a Kast sobre el estado del trabajo de esta instancia, cuyo plazo fue extendido y concluirá en abril de 2027, ya bajo la nueva administración.
El mandatario también señaló que conversaron sobre materias de seguridad vinculadas a infraestructura estratégica, entre ellas el debate en torno a cables submarinos de telecomunicaciones. En ese contexto, recalcó que el objetivo del gobierno saliente ha sido actuar con plena transparencia frente a la administración entrante respecto de temas considerados de interés nacional.
La reunión se produce luego de varios días de tensión que paralizaron más de cuarenta encuentros bilaterales entre equipos de ambas administraciones. El conflicto se originó en torno al proyecto Chile-China Express, una iniciativa de cable submarino de fibra óptica impulsada por la empresa estatal china China Mobile International para conectar la región de Valparaíso con Hong Kong a través de casi 20 mil kilómetros de infraestructura en el Pacífico.
La controversia escaló cuando un decreto que otorgaba una concesión por 30 años para la construcción y operación del cable fue firmado por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y posteriormente anulado, lo que generó cuestionamientos y tensiones diplomáticas. La situación se agravó tras la decisión de Estados Unidos de revocar las visas diplomáticas de autoridades chilenas vinculadas al proceso, acusándolas de afectar la seguridad regional.
El punto más crítico ocurrió el pasado 3 de marzo, cuando una reunión de coordinación entre Boric y Kast en La Moneda terminó abruptamente luego de poco más de veinte minutos, tras un desacuerdo público entre ambos sobre la información compartida respecto del conflicto.
Pese a ese episodio, el mandatario saliente valoró el encuentro de este domingo y subrayó la importancia de preservar las tradiciones institucionales del país. “Quienes hemos sido mandatados por el pueblo debemos hacer todos los esfuerzos para estar a la altura de esa responsabilidad”, señaló.
Boric aseguró además que el proceso de cambio de gobierno seguirá adelante con normalidad. “Garantizo a los chilenos y chilenas que el 11 de marzo tendremos un cambio de mando impecable”, afirmó.
Tras la reunión, Kast también se dirigió brevemente a la prensa desde el Palacio de La Moneda, aun cuando todavía no asume formalmente el cargo. Sin aceptar preguntas, el presidente electo sostuvo que junto a Boric coincidieron en la importancia de que la ceremonia de traspaso sea un acto republicano que refleje el valor de las instituciones y represente de manera ejemplar la tradición democrática del país.













