Marco Rubio ratifica que EEUU mantiene “sin cambios” el estatus de “narcoterrorista” de Diosdado Cabello bajo los cargos oficiales del Departamento de Estado

Durante un encuentro con la prensa, Rubio fue consultado directamente por una periodista sobre si la administración actual todavía califica al dirigente del gobierno de facto de Venezuela, Diosdado Cabello, bajo los cargos de narcotráfico, tal como figura en los portales oficiales de las agencias federales

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Marco Rubio - Imagen: U.S. Department of State

El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmó este martes que la postura del gobierno estadounidense respecto a Diosdado Cabello no ha experimentado variaciones, manteniendo su estatus de “narcoterrorista” bajo los cargos oficiales del Departamento de Estado.

Durante un encuentro con la prensa, Rubio fue consultado directamente por una periodista sobre si la administración actual todavía califica al dirigente del gobierno de facto de Venezuela, Diosdado Cabello, bajo los cargos de narcotráfico, tal como figura en los portales oficiales de las agencias federales.

Una respuesta tajante en dos idiomas

Ante la interrogante, el alto funcionario fue enfático al señalar que los señalamientos legales y la estrategia diplomática de Washington sobre este caso permanecen intactos. Rubio optó por responder tanto en inglés como en español para asegurar la claridad del mensaje:

“La política de Estados Unidos en ese tema no ha cambiado, y cuando cambie, te dejaremos saber”, sentenció de forma tajante.

El contexto de las acusaciones

Cabe recordar que el Departamento de Estado mantiene a Cabello en su lista de los más buscados, ofreciendo una recompensa por información que conduzca a su captura o condena. Los cargos incluyen:

  • Narcoterrorismo.

  • Corrupción administrativa.

  • Tráfico de sustancias ilícitas.

Con estas declaraciones, el Secretario Rubio disipa los rumores sobre una posible flexibilización en las investigaciones criminales que pesan sobre la cúpula de Caracas, subrayando que, por el momento, la hoja de ruta de la justicia estadounidense sigue su curso original.