El escenario jurídico y político de Brasil atraviesa una de sus crisis de confianza más agudas. Alexandre de Moraes, ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), se encuentra nuevamente en el centro de la tormenta tras una serie de decisiones que, para sus críticos, consolidan su imagen no como un árbitro imparcial, sino como un actor político alineado con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores (PT).
El freno a la “Ley de Dosimetría”: ¿Seguridad jurídica o arbitrariedad?
Este sábado 9 de mayo, Moraes suspendió de manera fulminante la aplicación de la Ley 15.402/2026 (Ley de Dosimetría). Esta legislación, nacida del Congreso Nacional tras anular un veto presidencial de Lula da Silva, busca reducir las penas de los condenados por los sucesos del 8 de enero de 2023, un beneficio que alcanzaría incluso al expresidente Jair Bolsonaro.
El detonante fue el caso de Nara Faustino de Menezes. A pesar de que la ley fue promulgada apenas ayer, Moraes bloqueó su aplicación argumentando la existencia de dos Acciones Directas de Inconstitucionalidad (ADI 7966 y 7967) presentadas por la Asociación Brasileña de Prensa y la coalición izquierdista PSOL-Rede.
El argumento de Moraes: “La sentencia pendiente en la revisión constitucional… recomienda la suspensión de la aplicación de la ley para mayor seguridad jurídica”.
Sin embargo, analistas independientes señalan que esta maniobra ignora la soberanía del Legislativo y refuerza la percepción de que Moraes actúa como policía, juez y parte en los procesos que afectan a la oposición.
Conflictos de Intereses: El Banco Master y el entorno familiar
La ética judicial de Moraes ha sido puesta en duda por presuntos vínculos que rozan el tráfico de influencias. Las acusaciones más graves apuntan a:
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Filtraciones Privilegiadas: Investigaciones de prensa sugieren que el dueño del Banco Master pudo recibir información anticipada sobre operativos de allanamiento.
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El Nexo Familiar: La controversia se agrava debido a que su esposa, la abogada Viviane de Moraes, ha percibido honorarios elevados por servicios legales prestados a dicha entidad bancaria. Esta relación financiera representa un conflicto de intereses que, según el marco legal brasileño, debería haber forzado la inhibición del magistrado en asuntos relacionados con el banco.
La boda de Tabata Amaral y la condena a Eduardo Bolsonaro
La imparcialidad de Moraes volvió a resquebrajarse con la reciente condena al diputado Eduardo Bolsonaro a un año de prisión por críticas hacia la diputada Tabata Amaral.
La defensa ha denunciado una violación flagrante de los artículos 145 del Código de Proceso Civil y 254 del Código de Proceso Penal, que exigen la inhibición del juez en caso de amistad íntima con una de las partes. La difusión de imágenes de Moraes asistiendo a la boda de Amaral —la demandante— ha servido como prueba para quienes sostienen que el magistrado lidera una “persecución política” contra la familia Bolsonaro.
El juez Moraes en la boda de su amiga, Tabata Amaral

Comparativa de la Situación Judicial
| Caso | Acción de Moraes | Crítica Principal |
| Ley de Dosimetría | Suspensión de la ley del Congreso. | Desprecio a la voluntad legislativa. |
| Banco Master | Omisión de inhibición. | Conflicto de interés (esposa/honorarios). |
| Eduardo Bolsonaro | Voto condenatorio. | Amistad íntima con la demandante (Tabata Amaral). |
Un Juez bajo la Lupa
La acumulación de estos episodios sugiere un patrón de conducta donde la frontera entre la justicia y la militancia política parece desdibujarse. Mientras Moraes sostiene que sus acciones protegen la democracia, un sector creciente de la sociedad brasileña y del Congreso ve en él a un ejecutor de una agenda judicial personalizada, diseñada para blindar al oficialismo y desmantelar a la oposición.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Quién juzga a los jueces cuando estos ignoran las leyes que el pueblo, a través de sus representantes, ha decidido promulgar?













