
Asimismo, ha recordado que en el debate sobre el estado de la nación anunció que el crecimiento de la economía española en 2014 iba a ser del 1%. No obstante, ha pronosticado que esa cifra puede ser superada. “Las cosas van mejor, y no es malo reconocerlo. Todavía tenemos muchas cosas que hacer y mientras haya más de 5 millones y medio de parados yo no puedo estar satisfecho, pero sí empiezo a estar contento porque veo que muchas de las medidas que ha adoptado el Gobierno están produciendo efectos y este año vamos a crecer y, por primera vez en muchos años, estamos creando empleo estable en nuestro país”, ha dicho.
El presidente también ha apuntado como datos positivos que hay cifras record en exportaciones y en turismo; el sector exterior tiene superávit; la prima de riesgo está en 155 puntos básicos; el crédito empieza a fluir y aumenta la venta de vehículos y la producción industrial.
Mariano Rajoy respondía así al portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Marcelino Iglesias, quien le pidió una valoración sobre el optimismo del Gobierno ante el futuro del país frente al pesimismo ciudadano.
Cataluña: diálogo dentro de la legalidad
En respuesta al diputado de CiU Josep Lluís Cleries, el presidente del Gobierno ha reiterado su postura sobre la celebración de un referéndum en Cataluña. Rajoy ha insistido en que su obligación es defender la legalidad, por lo que no puede transferirse la competencia para convocar la consulta ni tampoco privarse al conjunto de los españoles “del derecho a decidir sobre lo que quieran que sea su país”. Y ha recordado que en el debate celebrado sobre este asunto el pasado 8 de abril en el Congreso su posición contó con el respaldo de la inmensa mayoría de los diputados.
Rajoy ha remarcado que como presidente del Gobierno también tiene la obligación de explicar a los ciudadanos cuáles serían las consecuencias de la secesión: el empobrecimiento para Cataluña, su salida de la Unión Europa y del euro y, en definitiva, el aislamiento en un mundo que cada vez se integra más. “El camino en la dirección contraria a aquella en la que va el conjunto del mundo”, ha defendido.
El presidente ha añadido que el Ejecutivo busca con sus decisiones mejorar el bienestar y la riqueza de todos los españoles, “vivan en Cataluña o en cualquier otro lugar de España”, y ha subrayado que entre esas medidas se encuentra la ayuda prestada a las comunidades autónomas a través del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Además, ha manifestado una vez más su disposición al diálogo, siempre que no se olvide que ni el Tribunal Constitucional ni las Cortes Generales admiten ese referéndum en Cataluña por ser ilegal.









