
En la reunión han participado el lehendakari Iñigo Urkullu, acompañado por el Secretario General de Paz y Convivencia, Jonan Fernandez, y por parte de la CIV, Ram Manikkalingam, Chris Maccabe y Ronnie Kasrils.
Los verificadores declararon que los miembros de ETA les mostraron una pequeña cantidad de armas, estas fueron supuestamente selladas en una caja con la promesa de que no volverían a utilizarlas pero se las volvieron a llevar con destino desconocido.
Esto ha provocado una serie de reacciones desde distintos ámbitos ya que consideran una burla la escenificación por parte de ETA de una “entrega” de armamento que nunca se realizó.
La formación UPyD a través del diputado Carlos Martínez Gorriarán, escribió en Twitter: “Del terrorismo a la payasada mediática subvencionada”, en referencia a que los etarras les mostraron las armas a los verificadores y se las volvieron a llevar.
Por su parte el colectivo de víctimas del terrorismo Covite, ha señalado en las puertas de la Audiencia Nacional que se ha destapado la farsa de la banda criminal ya que en sus declaraciones los verificadores han reconocido que ETA no entregó ningún armamento, solo lo mostraron y luego se lo llevaron. También han calificado de lamentable el papel de Iñigo Urkullu, avalando a los verificadores y del Secretario General de Paz y Convivencia, Jonan Fernandez, quien en cierto momento habría agradecido la labor desinteresada de los verificadores, cuando se ha confirmado que cobran 750 euros por día de trabajo.









