
En su declaración, Rehn ha expresado:
Los mercados financieros españoles se han estabilizado, los bancos han aumentado su liquidez, su posición de solvencia sigue siendo confortable, los depósitos han aumentado y el acceso a la financiación ha mejorado. La reestructuración de los bancos que han recibido ayuda pública está bastante avanzada, siguiendo los planes de reestructuración adoptados por la Comisión. El marco regulatorio, de supervisión y gobernanza del sector bancario se ha reforzado considerablemente, con el fin de garantizar que las prácticas irresponsables que condujeron inicialmente a la crisis no se repitan.
El programa ha alcanzado el doble objetivo de reparar y reformar el sector financiero español, y de este modo crear una base sólida para la recuperación económica. Estos esfuerzos has sido acompañados de, por un lado, importantes reformas estructurales destinadas a restablecer la competitividad y, por otro, de una importante consolidación presupuestaria con el fin de garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Los retos a los que se enfrenta España siguen siendo considerables y no debe haber autocomplacencia. Deben mantenerse los esfuerzos para lograr que la reducción de la tasa de desempleo, que sigue siendo dramáticamente elevada, sea continua y sostenida. Las reformas deben proseguir y la consolidación presupuestaria debe continuar según lo acordado.
No obstante, hoy podemos concluir que el programa ha funcionado. Gracias a los esfuerzos y la determinación de las autoridades españolas y al apoyo y la solidaridad de los Estados miembros de la zona euro, la confianza en la economía española, terminó diciendo el vicepresidente económico de la Comisión Europea (CE), Olli Rehn.









