Las acciones incoherentes del gobierno argentino ya no pueden asombrar a nadie y el acoso a los que somete a los países más pequeños del Mercosur, tampoco.
Emiliano Galli, en un artículo publicado en el diario La Nación de Argentina, bajo el título: “Primero, los puertos uruguayos; ahora le toca a la flota paraguaya”, expone con claridad el accionar del gobierno kirchnerista respecto a sus socios del Mercosur.
Galli explica que “En otro capítulo de la alucinante cruzada verbal por la bandera argentina, en barcos -que todavía no existen, pero que se chartean sin mayores inconvenientes- argentinos, con cargas argentinas, en puertos argentinos con trabajadores argentinos, unos pocos funcionarios de tercera línea tildaron el mojón de Uruguay y se movilizan hacia el próximo objetivo: Paraguay”.
Señala luego que “Ni por la razón ni por la fuerza, sino por una bruta combinación de picardía y provocación, la Argentina eclipsó de un plumazo lo que Uruguay tardó años en lograr: la industria de los servicios logísticos de transbordos para terceros países”.
“Vamos a poner de rodillas a Uruguay y a Paraguay”, le escuchó decir un sindicalista al subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Horacio Tettamanti, en una de esas interminables tertulias discursivas a la que es tan afecto”, cuenta el artículo periodístico.
Para explicar en algo la incoherencia kirchnerista, recordemos que Argentina prohibió el trasbordo de cargas de mercaderías en puertos uruguayos, en una medida que Montevideo consideró una represalia a su decisión de autorizar el incremento en la producción de una planta de celulosa, que en el pasado llevó a ambos países a la Corte Internacional de Justicia de la Haya. Esta medida le ha genereado enormes pérdidas económicas a Uruguay.
Ahora, según se afirma, Argentina va por Paraguay entre otros temas por el embarque de baqueanos en embarcaciones paraguayas.
Mientras el Mercosur parece perder fuerza y son más lo problemas que los acuerdos entre socios. El presidente José Mujica de Uruguay fue claro y señaló “Lo que no podemos seguir es en una especie de mentira institucional, tenemos una letra pero vamos por otro camino” y agregó que “Mercosur tiene un problema interno, y tiene que revisar, revisarse a sí mismo, qué es lo que sigue vigente y lo que no sigue vigente”, dijo el mandatario uruguayo a un medio televisivo de su país.
También explicó: “Tenemos sistemas establecidos jurídicamente de dirimir nuestras diferencias y conflictos que en realidad no funcionan y no podemos aplicar. Sería mejor que nos sinceremos, y si esos mecanismo no sirven, tratemos de construir otros que sean flexibles, que respondan más a la época actual”.
Por su parte el candidato presidencial del Partido Independiente de Uruguay, Pablo Mieres, dijo en una entrevista con el diario El País que “Hay una intención del gobierno argentino de dañar al Uruguay” y advirtió que el principal problema que hoy tiene el país es la disiminución de la actividad portuaria por decisiones del gobierno argentino, lo cual afecta las intenciones de convertir a Montevideo en un hub regional.












