Las veces en que Nicolás Maduro ha denunciado presuntas conspiraciones o planes de magnicidio en su contra, ya son incontables.
Luego del intento de hacer creer que el gobierno de Obama le negaba el sobrevuelo por el espacio aéreo de Puerto Rico, rápidamente desvirtuado al saberse que había presentado el pedido fuera del tiempo establecido por las normas diplomáticas; ahora ha declarado que el motivo por el cual no viajó a Estados Unidos para participar en la 68 asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la ciudad de Nueva York, se debió al conocimiento de dos provocaciones gestadas en su contra, y que pudieron poner en riesgo su vida. Las pruebas no las presentó.
Denunció que “Hubo dos provocaciones, una más grave que la otra. Pareciera imposible creer que Obama esté informado de estas situaciones y deje que se den en sus propias narices”.
Lo que si parece imposible y hasta absurdo es que el gobierno de Obama esté todo el día preparando acciones para molestar a Nicolás Maduro y más aún dentro de territorio norteamericano para quedar en evidencia ante los ojos del mundo.
Con gravedad expresó el venezolano: “Decidí suspender el viaje a Nueva York y viajar hasta Caracas para cumplir un objetivo máximo que yo debo cumplir, ustedes (los venezolanos) lo saben: preservar mi integridad física, mi vida, y el honor de los venezolanos”, subrayó.
Muchos mandatarios de distintos países reciben en estos encuentros internacionales gritos de grupos de protestas que hacen manifestaciones y marchas y por eso no dejan de concurrir a las cumbres de presidentes.
Todos contra Maduro
El presidente de Venezuela también ha denunciado a AirBus por presuntas irregularidades en el mantenimiento del avión presidencial venezolano y dijo en el portal de noticias del gobierno de ese país que “Estamos diseñando la estrategia para que la AirBus le dé respuestas a Venezuela sobre las causas, motivos y explicaciones de por qué el avión presidencial venezolano tiene una falla cuando estuvo cinco meses en un overhaul (mantenimiento mayor). Es una falla inexplicable, absolutamente inexplicable”, dijo.
Maduro recordó que el avión presidencial estuvo durante cinco meses en los talleres de AirBus, en Francia, para recibir mantenimiento profundo.
“Cuando regresó, ordené que le hicieran una revisión a fondo, pruebas y pruebas. Tenía una corazonada. No me sentía cómodo. Un día íbamos a viajar y me paré y dije: ‘¡No! Vámonos por otra vía, por tierra’. Y efectivamente, después de 10, 12 días que le hicieron pruebas intensas de diversos signos, le apareció una grave falla en una de las alas del avión”, explicó.












