MADRID.— Una ola de indignación social por la crisis habitacional ha recorrido España este fin de semana, con multitudinarias manifestaciones en las principales ciudades del país. La protesta colectiva estalla después de que el Congreso de los Diputados tumbara los dos decretos sobre vivienda presentados por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, los cuales no lograban solucionar el fondo del problema inmobiliario.
La jornada movilizó a decenas de miles de personas y transcurrió con normalidad en la mayor parte del territorio nacional, incluyendo marchas pacíficas en Santander, San Sebastián o las Islas Canarias. Sin embargo, la tensión se desbordó en Valencia y en la capital.
Carga policial en Valencia y acampada en Madrid
En Valencia, los incidentes estallaron en las inmediaciones del Palacio de las Artes, escenario donde se celebraba un congreso de inversores inmobiliarios. Diversos manifestantes arrojaron vallas y objetos contra los agentes desplegados, a lo que las fuerzas de seguridad respondieron disparando balas de goma. La batalla campal se saldó con nueve policías heridos y cinco personas detenidas.
Ayer advertíamos: el problema no eran los manifestantes, sino los grupos antisistema infiltrados y el riesgo de que las decisiones políticas se impusieran sobre los criterios operativos de los mandos policiales.
Hoy, en #Valencia, nuestros compañeros de la #UIP han pagado las… pic.twitter.com/TJI7SFtSSA
— JUPOL (@JupolNacional) October 3, 2026
En Madrid, la protesta derivó en enfrentamientos y el establecimiento de asentamientos en pleno centro de la capital. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, exigió el desalojo inmediato de la Puerta del Sol, denunciando tajantemente que se trata de “una acampada que nunca se debió permitir”.
El rechazo parlamentario acrecienta la presión sobre Sánchez
El detonante político de las movilizaciones responde al fracaso del Gobierno en la Cámara Baja, que evidenció la incapacidad del Gabinete para ofrecer soluciones definitivas a la vivienda. Ante el escenario de tensión social y el reclamo generalizado de acudir a las urnas, Pedro Sánchez evalúa la posibilidad de convocar elecciones anticipadas en medio de críticas por su pasividad.
La oposición exige disolver las Cortes y convocar elecciones
Las reacciones de los principales líderes de la oposición no se han hecho esperar. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, advirtió al jefe del Ejecutivo de que “la escapada debe terminar aquí” porque “España no aguanta más”.
“Por mí, que convoque cuando quiera; por España, que convoque cuanto antes”, aseveró Feijóo, animando a Sánchez a aceptar el reto y fijar la cita con las urnas para dar paso a una “alternativa concreta, creíble y fiable”. “Tiene la coartada, ponga la fecha, disuelva las Cortes y convoque las elecciones generales para que hablen los españoles”, recalcó el líder del PP, concluyendo que “ya nadie piensa en Pedro Sánchez hasta 2031. Pero es que nadie quiere a Pedro Sánchez ni estas Navidades”.
Por su parte, el líder de VOX, Santiago Abascal, lanzó un mensaje a través de sus redes sociales llamando a la máxima vigilancia: “Fin de semana para permanecer alerta”, escribió, agregando que “la última vez que Sánchez se tomó un tiempo de reflexión puso en marcha una mafia que contactaba con narcos para eliminar jueces”.













