De La Espriella endurece su mensaje contra el reclutamiento de menores: “El que reclute a un menor no tendrá privilegios”

El presidente colombiano advirtió que las estructuras criminales que utilicen a niños y adolescentes enfrentarán la acción de la justicia y rechazó que los menores sean empleados como escudos durante las operaciones de las autoridades.

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El Presidente de la República, Abelardo De La Espriella.

Desde la sede del Gobierno en Barranquilla, el presidente Abelardo de La Espriella lanzó este domingo una dura advertencia contra las organizaciones criminales que reclutan a niños, niñas y adolescentes para incorporarlos a sus actividades ilícitas. En una alocución televisada, el mandatario aseguró que su administración reforzará las acciones destinadas a proteger a los menores y perseguir a los responsables de su utilización por parte de grupos armados y estructuras delictivas.

De La Espriella sostuvo que el reclutamiento de un menor supone la pérdida de derechos fundamentales y afecta directamente su educación, su entorno familiar y su desarrollo. “Un menor reclutado es una hija o un hijo a los que le robaron la escuela, la niñez, la infancia, la inocencia, la casa”, afirmó.

Durante su intervención, el presidente puso como ejemplo la estructura criminal de alias “Araña” en Putumayo. Según explicó, la Fiscalía colombiana le imputó delitos relacionados con el reclutamiento de menores, homicidios y desplazamientos forzados.

El mandatario también aseguró que los denominados comandos de frontera recurren a actividades comunitarias y a recursos procedentes de economías vinculadas al cultivo de coca para captar adolescentes e incorporarlos a sus estructuras.

Uno de los mecanismos denunciados por De La Espriella sería la utilización de menores durante los operativos de las autoridades. Según su relato, los criminales colocarían a los niños y adolescentes en primera línea para dificultar la acción estatal y proteger a los integrantes de mayor rango.

“Cuando el Estado se acerca, el criminal, como buen cobarde, lo pone al frente para esconderse detrás de él, utilizándolo como escudo”, afirmó.

En este contexto, el jefe de Estado defendió la extradición de alias “Araña” a Estados Unidos y la presentó como una señal de la política que pretende aplicar su Gobierno frente a las organizaciones que reclutan menores.

“Esa extradición no fue un trámite diplomático, es un mensaje claro y contundente”, sostuvo De La Espriella, quien advirtió que los responsables del reclutamiento infantil no podrán utilizar procesos de negociación o mecanismos penitenciarios para eludir la acción de la justicia.

“El que reclute a un menor no va a encontrar mesa, ni salvoconducto, ni pabellón privilegiado en una cárcel”, sentenció.

El presidente insistió, al mismo tiempo, en que los menores incorporados por las organizaciones criminales deben ser considerados víctimas y recibir protección estatal. A su juicio, esa condición no puede convertirse en un mecanismo que termine favoreciendo a los responsables de su reclutamiento.

“Un niño reclutado es una víctima. El Estado tiene que protegerlo con inteligencia y decisión”, señaló, antes de advertir que dicha protección no puede transformarse “en un escudo para que el criminal que lo recluta lo use”.

De La Espriella cuestionó además que los procesos de negociación con organizaciones armadas puedan terminar otorgando margen de maniobra a quienes incorporan menores a sus estructuras. Afirmó que permitir que un cabecilla utilice a un niño para obtener protección frente a la acción estatal supondría, en sus palabras, “premiar al que viola el derecho internacional humanitario”.

En el cierre de su intervención, el mandatario vinculó directamente la extradición de alias “Araña” con un cambio en la política de seguridad de su administración y aseguró que su Gobierno no permitirá que el reclutamiento infantil sea utilizado como herramienta de protección para los responsables.

“‘Araña’ se fue y con él se va una época, la época en la que el Estado negociaba con quien reclutaba niños. No lo voy a aceptar, no lo voy a permitir y lo voy a combatir”, concluyó.

El presidente remató su intervención con una advertencia dirigida a las estructuras criminales: “Va a encontrar una corte, va a encontrar la ley y sobre todo se va a encontrar con El Tigre, porque nuestros niños son sagrados”.