Inquietud en Supermercados Ta-Ta de Uruguay: Grupo empresarial que compró la cadena elimina guardia policial 222 pese a riesgos de seguridad

Lo que más preocupa a los trabajadores y vecinos es que esta disposición se aplica de forma generalizada, alcanzando incluso a las sucursales ubicadas en las denominadas "zonas rojas", barrios con altos índices de conflictividad y delincuencia

0
7

Montevideo, Uruguay – La reciente adquisición de la cadena de supermercados Ta-Ta por parte del conglomerado paraguayo Grupo Vierci ha comenzado a generar fuertes controversias en el ámbito local. La nueva administración ha tomado la decisión de eliminar el servicio de guardia policial 222 en sus establecimientos, una medida que ha encendido las alarmas tanto en el personal de la empresa como en las comunidades vecinales.

Los vecinos de las distintas zonas nos han hecho llegar su inquietud ante la grave situación.

Lo que más preocupa a los trabajadores y vecinos es que esta disposición se aplica de forma generalizada, alcanzando incluso a las sucursales ubicadas en las denominadas “zonas rojas”, barrios con altos índices de conflictividad y delincuencia.

Un clima de vulnerabilidad

La retirada de los efectivos policiales deja a los locales bajo la vigilancia de seguridad privada o, en algunos casos, únicamente bajo monitoreo tecnológico. Según testimonios de empleados, el sentimiento de desprotección es total:

  • Riesgo para las cajeras: El personal de cajas, que maneja efectivo y es el primer rostro frente al público, queda expuesto ante posibles asaltos violentos.

  • Antecedentes violentos: La memoria colectiva recuerda episodios de robos a mano armada en estas grandes superficies que terminaron en tragedias o situaciones traumáticas en el pasado.

  • Impacto en el barrio: Los vecinos señalan que la presencia del servicio 222 en las puertas de Ta-Ta funcionaba como un elemento disuasorio que aportaba una cuota de seguridad extra a toda la zona comercial.

¿Ahorro o desconocimiento de la realidad?

La pregunta que circula en los pasillos de las sucursales y en las redes sociales es directa: ¿Desconoce el Grupo Vierci la realidad delictiva de ciertos sectores de Uruguay?

Fuentes allegadas al sindicato sugieren que la medida responde estrictamente a un plan de recorte de gastos tras la millonaria compra de la cadena. Sin embargo, el cuestionamiento ético es inevitable: ¿es justificable economizar en seguridad cuando lo que está en juego es la integridad física y la vida de los trabajadores?

“No se puede gestionar un supermercado en una zona periférica de la misma manera que uno en un barrio residencial. Aquí la policía no es un lujo, es una necesidad básica para poder trabajar sin miedo”, expresó un vecino que prefirió mantener el anonimato.

Hasta el momento, el Grupo Vierci no ha emitido un comunicado oficial justificando el cambio de estrategia de seguridad, mientras la tensión crece.