Al estilo del chavismo y el kirchnerismo Pedro Sánchez activa la maquinaria de censura: ¿El plan “HODIO” para blindar hechos de corrupción?

Al igual que en los regímenes de Maduro o la etapa de los Kirchner, cuando la realidad judicial se vuelve insostenible, la estrategia de Pedro Sánchez en España gira hacia la criminalización de la crítica, etiquetándola como "bulos" o "desinformación" y nace la censura

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Pedro Sánchez . Foto Moncloa

Bajo el manual de estilo del autoritarismo bolivariano y el blindaje mediático del kirchnerismo más férreo, Pedro Sánchez ha decidido avanzar sobre la libertad de expresión en España. Acorralado por los frentes judiciales que asedian la Moncloa, el líder del PSOE prepara el despliegue de HODIO, una herramienta diseñada —bajo la narrativa del “bien común”— para intervenir las redes sociales y silenciar el clamor popular sobre los escándalos que salpican a su círculo íntimo.

El cerco judicial como detonante
La ofensiva de Sánchez no es casual. Responde a una necesidad de supervivencia ante la gravedad de las investigaciones abiertas:

Begoña Gómez: Imputada por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios.

David Sánchez: El hermano del presidente, bajo la lupa judicial por malversación, prevaricación y tráfico de influencias.

La trama del PSOE: Un goteo incesante de informaciones que apuntan a una estructura de poder volcada en el beneficio personal de varios de altos dirigentes que terminaron en la cárcel

Al igual que en los regímenes de Maduro o la etapa de los Kirchner, cuando la realidad judicial se vuelve insostenible, la estrategia del sanchismo gira hacia la criminalización de la crítica, etiquetándola como “bulos” o “desinformación”.

¿Qué es HODIO y por qué amenaza la libertad?
HODIO (un acrónimo que juega con la fonética de la palabra “odio”) es la nueva oficina o protocolo de vigilancia digital que el Gobierno pretende institucionalizar. Aunque se presenta oficialmente como un mecanismo para combatir los delitos de odio y la desinformación en la red, en la práctica funciona como un Ministerio de la Verdad.

El objetivo real: Regularizar a su antojo qué información es veraz y cuál debe ser censurada. A través de HODIO, el Ejecutivo busca tener la potestad de señalar y forzar la retirada de contenidos en redes sociales que cuestionen las actividades de Begoña Gómez o la gestión del PSOE.

Las claves de la censura “a la carta”:
Arbitrariedad: No será un juez, sino un organismo dependiente del Ejecutivo quien decida qué es “odio” o “mentira”.

Ataque al disidente: Se busca silenciar a los creadores de contenido y periodistas independientes que han sido el principal motor de difusión de las pruebas contra su familia.

Control de plataformas: Presión directa sobre las Big Tech para aplicar algoritmos de restricción a voces críticas bajo amenaza de sanciones.

Conclusión: El modelo de la “Democracia Iliberal”
España asiste a un intento de “peronización” de la justicia y la comunicación. Sánchez ya no busca defenderse con argumentos, sino anular la capacidad de la ciudadanía para compartir información. Con HODIO, el sanchismo establece un precedente peligroso: si la verdad le incomoda al líder, la verdad será perseguida.