Por unanimidad, la Corte Suprema de Brasil, integrada por los jueces aliados a Lula, niega prisión domiciliaria a Bolsonaro

Analistas políticos de Brasil entienden que el Supremo Tribunal Federal (STF) ha perdido su independencia porque la Sala Primera que juzga a Bolsonaro, está sugestivamente integrada por jueces con estrecha relación con el presidente Lula da Silva y varios nombrados por el actual presidente brasileño

0
2
Lula incorpora a su amigo Jorge Messias en el STF, donde ya están, Cristiano Zanin, abogado personal de Lula; Flávio Dino, militante del Partido Comunista y Cármen Lucía, también designada por Lula y el quinto, Alexandre de Moraes, enemigo declarado de Bolsonaro -Fotos: Agencia Brasil

Por votación unánime, la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) decidió este jueves (5) negar un nuevo pedido de prisión domiciliaria realizado por la defensa del expresidente Jair Bolsonaro.

El panel validó la decisión individual del ministro Alexandre de Moraes, relator del caso, que el lunes (2) mantuvo a Bolsonaro preso en Papudinha, en Brasilia .

Además del ponente, votaron los ministros Flávio Dino, Cristiano Zanin y Carmen Lúcia. El fallo se dictó en sesión virtual.

Analistas políticos de Brasil entienden que el Supremo Tribunal Federal (STF) ha perdido su independencia porque la Sala Primera que juzga a Bolsonaro, está sugestivamente integrada por jueces con estrecha relación con el presidente Lula da Silva y varios nombrados por el actual presidente.

Los abogados del expresidente solicitaron arresto domiciliario al Tribunal Supremo. La defensa argumentó que las instalaciones penitenciarias no son adecuadas para brindar tratamiento médico adecuado a Bolsonaro, quien recientemente se sometió a una cirugía de hernia inguinal y presenta diversas comorbilidades como consecuencia del apuñalamiento sufrido durante la campaña electoral de 2018.

En su decisión, Moraes afirmó que las instalaciones penitenciarias de Papudinha ofrecen atención médica adecuada. Además, el ministro afirmó que el intento de violación del tobillero electrónico , ocurrido el año pasado, también constituye un obstáculo para la concesión de la solicitud.

Bolsonaro fue condenado a 27 años y tres meses  de prisión en el proceso penal relacionado con el intento de golpe de Estado. Cumple su condena en el 19.º Batallón de la Policía Militar, ubicado en el Complejo Penitenciario de Papuda, en Brasilia.

El lugar se conoce como Papudinha  y está destinado a presos especiales, como policías, abogados y jueces.

Los jueces de Lula

De los cuatro jueces de la Sala Primera del Supremo Tribunal Federal (STF) que confirmaron la condena de Bolsonaro, tres fueron nombrados en sus cargos por el propio Lula y viene un quinto integrante, amigo del presidente y eso arroja enormes dudas sobre la independencia del Poder Judicial de Brasil, según analistas.

  • Cristiano Zanin, amigo y abogado personal de Lula, convertido en ministro del STF en 2023.
  • Flávio Dino, exministro de Justicia y militante del Partido Comunista, nombrado en 2024. Lula da Silva, ha festejado públicamente cuando designó a su amigo Flávio Dino como magistrado del STF y se congratuló de que este es el primer juez comunista de la Corte Suprema.  “Siento una inmensa alegría, de que por primera vez, en este país, hemos logrado colocar en la Suprema Corte a un ministro comunista”.
  • Cármen Lúcia, incorporada en 2006 por el propio Lula.
  • Pero llegará un quinto juez a la Sala Primera del STF; Luiz Inácio Lula da Silva nominó el jueves (20) a su amigo personal y actual fiscal general de la Unión, Jorge Messias, para ocupar la vacante de ministro del Supremo Tribunal Federal (STF).
  • Alexandre de Moraes, convertido en el “hombre fuerte” del STF, acumula funciones que en cualquier democracia serían incompatibles: investiga, acusa y juzga. Su papel en la condena contra Jair Bolsonaro, junto a tres jueces nombrados por Lula, confirma lo que muchos temen: la justicia brasileña está politizada hasta la médula.

Pero lo sugestivo surge en relación con el documento base del XXIII del Encuentro del Foro de São Paulo, emitido en Managua en 2017 donde revela sus verdaderas intenciones.

Allí se señala textualmente: “La izquierda debe proponerse la toma de todas las instituciones y no solamente la presidencia o las diputaciones. Es importantísimo la toma del poder judicial, los aparatos militares y los medios de comunicación”.

Lula y Fidel Castro, fundadores del Foro de São Paulo

El Foro de São Paulo fue fundado en 1990 por iniciativa de Lula da Silva (entonces líder del Partido de los Trabajadores de Brasil) y Fidel Castro (líder del Partido Comunista de Cuba). La creación del Foro surgió en el contexto de la caída del Muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética, con el objetivo de que la izquierda latinoamericana pudiera discutir estrategias para su futuro. La primera reunión se celebró en Sao Paulo, y en ella participaron diversos partidos y organizaciones políticas de la izquierda continental.