Por Raúl Vallarino.-
Que existen sectores enfrentados al nuevo gobierno de Javier Milei intentando distorsionar la realidad es evidente y que buscan desestabilizar con información fake, es claramente notorio.
Desde medios de comunicación afines al kirchnerismo y con partidos políticos y sindicatos que aseguran defender a los trabajadores, pero en realidad no lo hacen, arman movidas de descrédito, fácilmente perceptibles.
Un reconocido medio de noticias entrevistó a una “politóloga e investigadora del Observatorio Político Sudamericano (OPSA)”, la brasileña Beatriz Bandeira de Mello, que se equivoca en lo que en realidad ocurre en Argentina.
Bandeira de Mello responde en la entrevista que la medida del gobierno de Milei de controlar la presencia de extranjeros,”Tiende a reforzar un proceso discriminatorio contra los ciudadanos que pueden ingresar al país, ya sea para estudiar, como turistas o incluso para trabajar. Tenemos muchos brasileños que van a Argentina a estudiar medicina, por ejemplo, teniendo en cuenta que allí el acceso a la universidad es universal. Esta también es una política que afectó primero a los brasileños y, a largo plazo, puede significar una securitización de esta agenda migratoria“, señala.
La explicación real: No existen impedimentos para visitar Argentina; lo que ha cambiado es en referencia a los extranjeros que llegan a estudiar y utilizan la gratuidad que ofrecen las universidades argentinas. Con lógica razón, el nuevo gobierno expresa que no se puede cargar al bolsillo de los contribuyentes argentinos, el pago de los estudios a ciudadanos de otros países, que llegan, estudian gratis y luego de recibirse se van a ejercer en el exterior.
El artículo periodístico mencionado expresa también otra inexactitud: “La medida ha afectado, principalmente, a las personas que van a estudiar a universidades argentinas (hay unas 10.000 en el país), y también podría poner en peligro a unos 90.000 brasileños que viven en suelo argentino. Además, la nueva política migratoria viola un acuerdo bilateral firmado entre los dos vecinos en 2009, que otorga el derecho a permanecer en ambos territorios hasta 90 días y no exige dos años de residencia provisional para obtener derechos permanentes”, asevera erróneamente Bandeira de Mello.
La explicación real: El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó con ofuscación porque más de 20.000 estudiantes colombianos, no podrán seguir estudiando gratuitamente en universidades de Argentina, como si la responsabilidad del presidente Milei fuera mantener a extranjeros y pagarle sus estudios en medio de la grave crisis que recibió como legado del anterior gobierno. Entonces, lo que dice Beatriz Bandeira de Mello, es inexacto, no hay 10.000 personas estudiando gratis en Argentina, son muchas más, como lo declara el presidente colombiano.
Petro dice en la red social X (antes Twitter) que “Recibiremos 20.000 estudiantes colombianos que se educaban gratuitamente en Argentina. Literalmente son expulsados de ese país, para ellos no hubo la llamada “libertad”. Vamos a gestionar para que puedan continuar sus estudios en Colombia sin mayor obstáculo y tambien de manera gratuita”.

En Colombia deben pagar por estudiar, en Argentina no
Petro, no dice que la Universidad Nacional de Colombia es arancelada hasta para los colombianos, en cambio las universidades públicas en Argentina son “gratis” para los argentinos y además la nueva ley permite cobrar a los extranjeros no residentes en Argentina, pero no las obliga. El cobro o no, lo decide la universidad y nadie los expulsa. Sería conveniente que la politóloga brasileña Bandeira de Mello leyera la normativa.
Luego, Bandeira de Mello, agrega, “Esta política selecciona quién puede entrar al país y quién no, con el argumento de que solo vamos a permitir migrantes que realmente contribuyan al desarrollo de Argentina. Pero esto sucede de manera discriminatoria, no hay criterios. También vimos en Estados Unidos, [durante la Administración Trump], un discurso muy fuerte contra los migrantes, sobre todo los que vienen de México o Centroamérica”.
La explicación real: Como expresamos, no existen impedimentos para el ingreso de extranjeros en Argentina, solo que los que vienen a estudiar, regularicen su situación documental, no son turistas, porque en 90 días de permiso al turismo, nadie puede recibirse o conseguir un título universitario.
Pero además, están los presuntos “estudiantes” que estudian gratis y generan violencia contra las instituciones argentinas.
Un ciudadano chileno que reside en Argentina desde 2017, identificado como Pablo Sabando Aburto y que estudia gratis en el curso de fotografía de la Universidad de La Plata, ha sido – según la policía- uno de los provocadores de la violencia frente al Congreso argentino, mientras se debatía la Ley Ómnibus del gobierno de Javier Milei.
El provocador fue detenido y ha respondido con insultos a los periodistas cuando le preguntaron que hacía un extranjero incentivando la violencia en el país que le da estudios gratis.
https://twitter.com/laderechadiario/status/1753753035744923912









