Aluviones devastan sectores precordilleranos de Santiago de Chile: viviendas destruidas, cientos de personas aisladas y alerta roja en diez comunas

Las intensas lluvias, acompañadas de tormentas eléctricas y granizo, desataron violentas crecidas de quebradas en Lo Barnechea y Las Condes. El desborde de cauces arrastró vehículos, rocas y árboles, destruyó inmuebles y bloqueó caminos, mientras equipos de emergencia desplegaron evacuaciones y operativos de rescate.

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El sistema frontal que afectó este lunes a la Región Metropolitana desencadenó una emergencia de gran magnitud en sectores precordilleranos de Santiago, con aluviones, viviendas dañadas, vehículos arrastrados por el agua y el barro, caminos interrumpidos y comunidades que quedaron aisladas por la acumulación de enormes rocas y sedimentos.

Las precipitaciones intensas, sumadas a tormentas eléctricas y granizadas, provocaron inundaciones en distintos puntos de la zona oriente de la capital y activaron quebradas que descargaron violentos caudales sobre áreas habitadas. Ante el riesgo de nuevas remociones en masa, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) decretó Alerta Roja para diez comunas: Lo Barnechea, Las Condes, Vitacura, La Reina, Peñalolén, La Florida, Puente Alto, Pirque, San José de Maipo y Colina.

El organismo también emitió mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) para sectores de Lo Barnechea y Las Condes, con llamados a la población a mantenerse alejada de quebradas y cauces ante la posibilidad de nuevos aluviones.

Lo Barnechea: destrucción y comunidades aisladas

Uno de los escenarios más críticos se registró en El Arrayán, en la comuna de Lo Barnechea, donde el agua descendió desde los cerros con grandes volúmenes de barro, piedras, troncos y ramas. La fuerza de los aluviones provocó daños severos en propiedades y alteró las condiciones de acceso a varios sectores residenciales.

En las inmediaciones de Camino El Cajón, la corriente destruyó una capilla y dejó una vivienda completamente arrasada, además de ocasionar daños importantes en otros inmuebles. Vehículos desplazados por el caudal y grandes rocas depositadas sobre la calzada evidenciaron la magnitud del fenómeno.

La emergencia también alcanzó al sector Casas Fundación, conocido como Casas A por la disposición triangular de sus viviendas. Allí, el Colegio San Juan de Kronstadt sufrió importantes daños en sus instalaciones a causa del barro.

La situación generó especial preocupación en Huallalolén, donde estimaciones de vecinos apuntaban a que entre 200 y 300 personas podrían permanecer aisladas debido a la obstrucción de los accesos por piedras y sedimentos.

Otro punto afectado fue el entorno de la Quebrada Novillo Muerto, a unos 500 metros de la entrada al Santuario de la Naturaleza de El Arrayán. En ese lugar, entre 20 y 30 viviendas quedaron aisladas, mientras enormes rocas bloqueaban los caminos y dificultaban incluso el desplazamiento a pie.

Los equipos de emergencia también debieron intervenir en la residencia de adultos mayores Villa San Bruno, ubicada en la intersección de Camino El Cajón con Pastor Fernández. Bomberos trabajó en la evacuación de al menos 16 personas tras una inundación repentina.

Ruta a Farellones cortada: turistas y trabajadores sin salida

Las remociones en masa también afectaron la Ruta G-21, camino a Farellones. Los desprendimientos de terreno obligaron a interrumpir el tránsito desde el kilómetro siete, mientras los equipos evaluaban las condiciones de seguridad de la vía.

El gobernador metropolitano, Claudio Orrego, informó que alrededor de 150 personas, entre turistas y trabajadores, permanecían aisladas en esta ruta debido a las consecuencias del sistema frontal.

La acumulación de material en los caminos y la posibilidad de nuevos deslizamientos complicaron las labores de acceso y respuesta, en un escenario marcado por la necesidad de mantener las restricciones de tránsito y proteger a quienes se encontraban en los sectores afectados.

Las Condes vuelve a enfrentar una crecida en San Carlos de Apoquindo

En Las Condes, la emergencia se concentró nuevamente en San Carlos de Apoquindo, sector que ya había sufrido los efectos de un aluvión el pasado 8 de octubre.

Durante la jornada se desarrollaron labores de vigilancia y limpieza en Quebrada Honda y en el canal interceptor de Francisco Bulnes Correa. Sin embargo, durante la noche se produjo una crecida súbita del caudal, que avanzó con fuerza por la canalización y volvió a amenazar las zonas habitadas.

El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, explicó que en aproximadamente una hora se registraron 20 milímetros de precipitaciones, un volumen que contribuyó al rápido incremento del caudal.

La corriente arrastró barro, piedras y troncos, provocando nuevos daños en sectores residenciales. La fuerza del agua también afectó las labores que se realizaban en el cauce, donde una máquina excavadora quedó expuesta al avance de la crecida.

A las 22:04 horas, Senapred emitió una nueva alerta SAE ante la activación y el desborde de Quebrada Honda, instando a los residentes a mantenerse a resguardo y seguir las instrucciones de las autoridades.

La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, señaló que las medidas preventivas permitieron contener parte del material, aunque reconoció que la emergencia también se extendió a otros puntos de la comuna.

En declaraciones a Radio Bío Bío, la jefa comunal informó de la activación de la Quebrada Apoquindo, episodio que provocó anegamientos en avenida Colón.

Emergencia bajo vigilancia por riesgo de nuevos aluviones

La activación simultánea de quebradas, los daños en infraestructura y el aislamiento de residentes, turistas y trabajadores mantuvieron en alerta a las autoridades durante la noche. La prioridad se centró en las evacuaciones, la evaluación de los daños y la recuperación de accesos bloqueados por el material arrastrado.

La Alerta Roja decretada en diez comunas refleja la extensión del riesgo en la precordillera metropolitana, donde las precipitaciones intensas pueden provocar nuevas crecidas y desplazamientos de tierra y rocas.

Las autoridades llamaron a respetar las alertas de emergencia, evitar los cauces y no intentar cruzar sectores inundados o caminos obstruidos, mientras continúan las labores de respuesta ante uno de los episodios más complejos del sistema frontal en la Región Metropolitana.