Crecimiento mundial en alza, pero persisten riesgos según el FMI

0
183

El crecimiento mundial aumentará en 2014 tras haber estado atascado en una marcha lenta en 2013, según las previsiones de la última Actualización del informe WEO del FMI. Según las proyecciones del organismo internacional, el crecimiento mundial promediará 3,7% en 2014 ―frente a 3% en 2013― y se incrementará a 3,9% en 2015.
La actividad y el comercio mundiales repuntaron en el segundo semestre de 2013, como se previó en la edición de octubre de 2013 de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO). En las economías avanzadas, la demanda final ha aumentado, en líneas generales, como se esperaba. En los mercados emergentes, la actividad se aceleró principalmente debido a la reactivación de las exportaciones; la demanda interna, por su parte, se mantuvo moderada en general, con la excepción de China.
En la Actualización del informe WEO se prevé que el afianzamiento de la actividad continuará en 2014 y que el crecimiento mundial avanzará de 3% en 2013 a 3,7% en 2014 y 3,9% en 2015.

La zona del euro está pasando de la recesión a la recuperación. Se proyecta que el crecimiento aumentará a 1% en 2014 y a 1,4% en 2015. En general, el repunte será más moderado en los países europeos que se han visto sometidos a tensiones financieras en mayor o menor grado (Grecia, España, Chipre, Italia y Portugal), donde el aumento de la exportación contribuiría a estimular el crecimiento, en tanto que el elevado nivel de deuda —tanto pública como privada— y la fragmentación financiera frenarán la demanda interna.
Se prevé ahora que en Japón el crecimiento se desacelerará en 2014–15, tras repuntar con fuerza en 2013. El enfriamiento será más gradual de lo previsto, y el nuevo estímulo fiscal de carácter pasajero neutralizará en parte el efecto de lastre que sufrirá la demanda a causa del aumento del impuesto sobre el consumo de comienzos de 2014.
Recomendaciones en materia de políticas
En consecuencia, el afianzamiento del crecimiento mundial no significa que la economía mundial esté completamente a salvo. En la Actualización del informe WEO se recalca que la prioridad para las políticas de todos los países es lograr un crecimiento vigoroso y controlar las vulnerabilidades, y se formulan las siguientes recomendaciones:
Las economías avanzadas —incluido Estados Unidos—no deben responder a las perspectivas de aumento del crecimiento procediendo a un repliegue prematuro de la política monetaria acomodaticia. Esa sigue siendo la orientación adecuada, dado que las brechas del producto aún son amplias en tanto que la inflación es baja, y la consolidación fiscal seguirá su curso. En la Actualización se advierte en contra de subestimar la necesidad de un crecimiento más sólido, ya que aún se necesita un mayor saneamiento de los balances tras la crisis.
En la zona del euro, el Banco Central Europeo deberá plantearse medidas adicionales al respecto. Será esencial sanear los balances bancarios llevando a cabo el programa de evaluación de los mismos y recapitalizar los bancos débiles, así como concluir la unión bancaria unificando la supervisión y la resolución de crisis, a fin de consolidar la confianza, reavivar el crédito y quebrar el vínculo entre las entidades soberanas y los bancos. Se necesitan más reformas estructurales para promover la inversión y mejorar las perspectivas.