
Michelle Bachelet regresa con más de lo mismo y la comunidad mapuche no tiene derecho a manifestarse porque la sexagenaria candidata sigue tolerando las acciones agresivas de sus acólitos, aún hoy cuando no gobierna.
Este lunes la madre de Matías Catrileo fue agredida por un guardia de Bachelet en la capital de la Región de La Araucanía, cuando protestaba por la muerte de su hijo ocurrida en una represión del gobierno de Michelle Bachelet.
La agresión a la mujer (Mónica Quezada) fue condenada desde varios círculos y obligó a un pedido de disculpas del comando de la candidata socialista.
El jefe del comando comunal, concejal Ricardo Celis, emitió un comunicado según publicó el portal Soy Temuco, donde señaló que “si bien nos parece violento y poco democrático” el actuar de Quezada, “entiendo que ella como madre está con rabia, desconsuelo y desilusión por la violenta muerte de su hijo”.
Realmente es impresentable señalar que el reclamo de una madre a la que le mataron un hijo es “violento y poco democrático”.
Obligados a decir algo ante el reprobable acto de un obsecuente guardaespaldas de la señora Bachelet, el concejal reconoció: “un grupo de personas adherente y algunos que actuaban en un rol de seguridad la golpearon. Pido disculpas públicas a la familia Catrileo por aquella acción, que me parece destemplada y de sobre reacción por parte de algunos miembros que cuidaban a nuestra candidata”.
Desde luego que la candidata nada dijo, como cuando su partido perdió las elecciones ante Sebastián Piñera, ella se fue del país para ocupar el cargo de directora de ONU Mujeres en Nueva York, cuando su agrupación política más le necesitaba para liderar la oposición.
Muy valientes con una mujer los adherentes y custodias; con seguridad que Bachelet dirá en algún momento que se debe erradicar la violencia de género, aunque primero deberá eliminarla dentro de sus propias filas.
Justamente ella que dirigió ONU Mujeres, permite que sucedan estas acciones de maltrato a una mujer.












