Con una convocatoria superior a las 700 personas y una programación que supera las 200 películas, el Festival Internacional de Cine de Valdivia (FICValdivia) inauguró este lunes 12 de octubre su edición número 33, consolidándose como uno de los principales puntos de encuentro del cine contemporáneo en Chile y un espacio de proyección para las producciones nacionales e internacionales.
La ceremonia, conducida por la actriz Mariana Loyola, reunió a cineastas, jurados, autoridades, representantes del sector audiovisual y público general. El encuentro se desarrollará hasta el domingo 18 de octubre en distintos espacios de la ciudad, con exhibiciones competitivas, muestras paralelas y actividades destinadas a explorar nuevas formas de creación y exhibición cinematográfica.
Uno de los hitos de la apertura fue la presentación de una nueva versión del trofeo Pudú, galardón emblemático del festival que en esta ocasión fue elaborado artesanalmente por la orfebre y joyera contemporánea Andrea Silva. La pieza se incorpora a la evolución histórica de este reconocimiento, cuyo diseño y materialidad han cambiado a lo largo de las distintas ediciones del certamen.
La inauguración contó con la participación del gobernador regional, Luis Cuvertino; el diputado Matías Fernández Hartwig; la alcaldesa de Valdivia, Carla Amtmann; y el seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Hugo Ortíz de Filippi. También asistieron María Loreto Vega Prieto, presidenta del directorio del Centro Cultural de Promoción Cinematográfica de Valdivia (CPCV); el director de FICValdivia, Raúl Camargo; y la exdirectora del festival Lucy Berkoff.
Valdivia, una ciudad vinculada a la producción cinematográfica
Durante la ceremonia, la alcaldesa Carla Amtmann destacó que la relación entre la ciudad y el festival trasciende la realización anual del evento. Según planteó, Valdivia no solo funciona como sede de exhibiciones, sino que también participa activamente en la creación audiovisual mediante sus cineastas, universidades, trabajadores del sector y organizaciones culturales.
La autoridad puso énfasis en el carácter colectivo de una iniciativa que ha contribuido a fortalecer la identidad cultural de la capital regional y a generar espacios de encuentro entre la comunidad y las distintas expresiones del cine.
Por su parte, Raúl Camargo subrayó la participación del público de la Región de Los Ríos, que, según indicó, representa más de la mitad de los asistentes al festival. Esta presencia regional, sostuvo, explica la alta concurrencia a las salas y refuerza el papel del certamen como un espacio de diálogo, reflexión y discusión entre personas con distintas perspectivas.
El director defendió, además, la importancia de la experiencia cinematográfica compartida como una oportunidad para confrontar ideas y generar conversación, más allá de las diferencias culturales, territoriales o ideológicas.
El cine chileno busca consolidar su proyección internacional
La apertura también puso en relieve el momento que atraviesa la industria audiovisual chilena, con producciones presentes en festivales internacionales y reconocimientos para realizadores de distintas regiones del país.
Las cifras económicas aportan otra dimensión a este escenario. En 2025, los servicios audiovisuales encabezaron las exportaciones de la industria creativa chilena, con ingresos por US$42 millones, un crecimiento del 13,1% respecto del año anterior.
En este contexto, FICValdivia cumple una función que va más allá de la exhibición de películas: contribuye a descubrir nuevas obras, formar audiencias y conectar a realizadores con circuitos de circulación y desarrollo profesional.
Una de las principales vitrinas nacionales será la Gala Chilena, que contempla títulos como La perra, de Dominga Sotomayor, y Princesa burro, de Cristóbal León y Joaquín Cociña. La selección incluye, además, las películas Detrás de la lluvia, Il Cileno, La tierra invisible y Cocaína negra.
La sección Gala, por su parte, reunirá diez estrenos del cine contemporáneo internacional, con trabajos de realizadores como Radu Jude, Hong Sang-soo, Nicolás Pereda, Angela Schanelec, María Aparicio y André Novais Oliveira, entre otros. La película An Incomplete Calendar, de la artista iraní Sanaz Sohrabi, marcará el inicio de esta sección, mientras que Motel Paraíso, del mexicano José Eduardo Castilla Ponce, estará a cargo del cierre.
Homenajes, memoria histórica y nuevas experiencias audiovisuales
La programación contempla también una serie de retrospectivas y homenajes dedicados a preservar la memoria cinematográfica y recuperar obras fundamentales del cine social, político y experimental.
Entre las actividades destaca la conmemoración de los 50 años de Kaddu Beykat, Carta Campesina, de la cineasta senegalesa Safi Faye, considerada una obra relevante del cine africano. Asimismo, el Ciclo de Huelgas reunirá cinco documentales brasileños realizados entre 1978 y 1985, centrados en las movilizaciones obreras y metalúrgicas de São Paulo.
En el ámbito chileno, se contempla el rescate de Los Sures (1984), de Diego Echeverría, junto con obras de Lautaro Murúa, Dunav Kuzmanich y Ximena Prieto, además de la tesis Tomorrow Always Comes (2026).
La ceremonia inaugural incluyó, además, un reconocimiento póstumo a José Araya por su contribución a la vida cultural de Valdivia. También se recordó el legado del documentalista Patricio Guzmán, cuya trayectoria incluye títulos fundamentales como La batalla de Chile, Salvador Allende y Nostalgia de la luz. El festival ya había dedicado una retrospectiva a su obra en 2016.
A las exhibiciones tradicionales se suman propuestas que trasladan el lenguaje cinematográfico a museos y galerías. Simbiosis Inmersiva presentará ocho obras internacionales que exploran la realidad virtual, aumentada y mixta en el Museo de las Telecomunicaciones, mientras que Cine Expandido (Tres paisajes del cine) incorporará instalaciones, una performance y experiencias vinculadas con la inteligencia artificial en la Galería Réplica de la Universidad Austral de Chile y el Museo Van de Maele.
Formación e industria audiovisual desde el sur
El festival también busca fortalecer las oportunidades profesionales para los creadores y productores de regiones. En esa línea, el área de industria Encuentros Australes presentó Taller Sur, una nueva instancia de formación ejecutiva dirigida a productores y gestores culturales de la zona sur del país.
A esta iniciativa se suman los doce proyectos seleccionados en Cine Chileno del Futuro 2026, que accederán a asesorías especializadas y competirán por premios destinados a apoyar la finalización de sus obras. La agenda contempla igualmente una nueva edición de Simbios Inmersiva Lab, orientada al cruce entre ciencia y cine, y la tercera versión de ¡MATCH! Profesional 2026, enfocada en conectar la creación audiovisual regional con el mercado nacional.
Con una programación que combina cine de autor, memoria histórica, innovación tecnológica y desarrollo profesional, FICValdivia 2026 busca ampliar las fronteras de la experiencia cinematográfica y reforzar el papel de la ciudad de Valdivia como un centro de producción, exhibición y reflexión audiovisual. Hasta el 18 de octubre, la ciudad será escenario de un encuentro que apuesta por acercar el cine internacional a las audiencias locales y proyectar nuevas voces del audiovisual chileno.












