MADRID.— Con un clima de alta tensión y bajo un dispositivo de protesta, el campamento instalado en la Puerta del Sol de Madrid continúa firme durante la noche de este jueves, un día después de que se confirmara la muerte de Maricarmen, la anciana de 87 años cuyo desahucio desencadenó un estallido de indignación por la crisis de la vivienda.
Mientras, la Presidencia de la Comunidad de Madrid, pide -sin éxito- al Gobierno central que desaloje la explanada ocupada con carpas en la Puerta del Sol.
Por otra parte, un grupo de manifestantes se ha movilizado una vez más en el centro de la capital para marchar en homenaje a la anciana, a quien señalan como víctima de la inacción institucional tras haber sido desatendida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Antes de morir, la mujer acusó directamente a Sánchez en un vídeo por la situación a la que fue abocada.

La tensión en la plaza se ha avivado al difundirse los detalles de la carta que Maricarmen envió a Sánchez el año pasado solicitándole auxilio ante la amenaza de desahucio, una misiva ante la cual el presidente no adoptó ninguna medida para ayudarla.
«Estimado señor presidente: el día que usted nació yo llevaba ya 16 años viviendo en esta casa. Mi casa», comenzaba la misiva enviada por Maricarmen. En el escrito, la anciana detallaba la vulnerabilidad de su posición y interpelaba directamente al jefe del Ejecutivo: «Señor Sánchez, yo soy una mujer de 87 años a la que hace un mes intentaron desahuciar después de siete décadas viviendo en su casa, a la que intentarán volver a expulsar en unos meses… Usted tiene la capacidad, la responsabilidad y el poder de cambiar esto».
Sánchez nunca respondió a su petición de ayuda. Ahora, un día después del fallecimiento de la jubilada de 87 años, las colectivos sociales y manifestantes concentrados en la Puerta del Sol advierten que mantendrán las movilizaciones de forma indefinida en homenaje a una mujer a la que consideran un símbolo de la lucha contra los desalojos.













