La juez Beatriz Biedma, instructora del procedimiento judicial que afecta a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno de España, ha comparecido este jueves durante más de una hora ante el magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. Biedma es la primera titular de un juzgado en prestar declaración en calidad de perjudicada dentro de la investigación abierta sobre una presunta trama dedicada a torpedear causas judiciales que impactan al Ejecutivo y al PSOE.
Según las informaciones publicadas por EL MUNDO y OKDiario, la operación desplegada contra la magistrada buscaba «eliminarla» profesionalmente y causarle «daño físico» a través de una estrategia de doble vía de presión personal y familiar. La investigación sitúa en la ejecución de este hostigamiento a la red vinculada a Leire Díez, señalada como «fontanera de las cloacas del PSOE», la cual habría operado en Badajoz bajo la coordinación del exjuez Sáenz de Tejada. Para llevar a cabo el espionaje, la trama recurrió a la conexión del denominado «club urbano» del clan de los Rocho y encargó los seguimientos a miembros de una polémica asociación local.
Durante su declaración judicial, Biedma relató diversos episodios que evidencian la vigilancia sistemática a la que ha sido sometida. Entre los hechos expuestos ante Pedraz, la jueza denunció haber sido objeto de seguimientos constantes y la grabación sin consentimiento de sus hijas mientras se encontraban en un parque.
Asimismo, la magistrada detalló una maniobra de suplantación e indagación directa en el entorno escolar de su familia. El personal del colegio de sus hijas le trasladó que dos individuos, presentándose falsamente como su «hermano» y su «secretario», acudieron al centro para preguntar si la jueza asistiría al día siguiente a la misma hora. Biedma aclaró explícitamente ante el juez instructor que no tiene ni hermano ni secretario, dejando al descubierto la maniobra para obtener información sobre sus horarios y rutinas habituales.













