El Consejo de Derechos Humanos de la ONU decidió prorrogar durante otros dos años el mandato de la misión internacional independiente encargada de investigar la situación de los derechos humanos en Venezuela. La resolución obtuvo 25 votos a favor, cinco en contra y 17 abstenciones.
Con la decisión, la misión continuará documentando e investigando las denuncias de vulneraciones de derechos fundamentales y deberá presentar nuevos informes ante el Consejo durante los próximos dos años.
El texto aprobado también refuerza el papel de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. El organismo solicitó al Alto Comisionado, Volker Türk, que mantenga el seguimiento de la situación venezolana y continúe proporcionando cooperación técnica al país.
La resolución establece además un llamado directo al Gobierno de Venezuela para que coopere plenamente tanto con la misión internacional como con la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
Entre las exigencias figura el acceso inmediato y sin restricciones al territorio venezolano, incluidos los lugares de detención y las personas que hayan sido víctimas o testigos de posibles violaciones de derechos humanos. El objetivo es garantizar que los investigadores internacionales puedan desarrollar su labor sin obstáculos.
El Consejo también reclamó garantías para que ciudadanos, víctimas y organizaciones puedan comunicarse con Naciones Unidas y con otros mecanismos internacionales de derechos humanos sin exponerse a represalias, intimidaciones o ataques.










