Por Paco Tilla.-
Convoca elecciones de una vez, Pedro, aunque sepas que el veredicto de las urnas no te favorecerá. Te has acostumbrado a ejercer como el presidente de teflón, aquél a quien nada salpica, nada desgasta y todo resbala. Pero la inmunidad de la soberbia tiene fecha de caducidad, y sabes perfectamente que tus horas en la Moncloa están contadas. Continuar con esta huida hacia adelante ya no engaña a nadie ni detiene lo inevitable. España no solo está cansada: está harta.
Pedro Sánchez, la insensibilidad ante la realidad social ha terminado por definir tu mandato. Nada parece conmoverte ni perturbar tu cálculo político. La grave crisis institucional e internacional en Ceuta —desencadenada por tus propios errores de cálculo— pareció importarte un comino. Tampoco figura entre tus desvelos el drama diario de la vivienda o el goteo incesante de desahucios que asfixia a miles de familias. La agenda social de la que tanto presumes ha quedado relegada a mero decorado propagandístico cuando choca con las exigencias de tu propia supervivencia política.
El único hilo conductor de tu acción de gobierno ha sido el mantenimiento del poder a cualquier precio. Cuando la prioridad absoluta es amarrarse al sillón, cualquier cesión, cualquier componenda y cualquier barbaridad institucional se vuelven esperables. Todo vale con tal de ganar un día más, incluso utilizar las instituciones como parapeto para intentar esquivar los graves escándalos de corrupción que acorralan a tu entorno familiar y político. No hay proyecto de país ni visión de futuro; solo hay un intento desesperado por eludir la rendición de cuentas, porque los verdaderos intereses de España jamás han estado en tu lista de prioridades.
Has llegado al final del camino, aunque te resistas a admitirlo. Gobernar de espaldas a los ciudadanos y de cara exclusivamente a tu propia conservación ya no da más de sí. Por un mínimo gesto de dignidad democrática y de respeto a un país exhausto, asume la realidad, pon fin al artificio y convoca ya a los españoles a las urnas.













