El juez del caso Plus Ultra, José Luis Calama, ha citado a declarar como investigadas, el próximo 30 de noviembre, a las hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Laura y Alba Rodríguez Espinosa y ha solicitado un informe pericial gemológico y joyero a la joyería Yanes de las piezas incautadas en el registro del despacho del expresidente del Gobierno del pasado 19 de mayo.
En una providencia, el magistrado de la Audiencia Nacional cita a Laura y Alba para que declaren en calidad de investigadas el 30 de noviembre, la primera a las 9 horas y la segunda a las 12. Calama cita también a declarar como testigos, el próximo 19 de noviembre, a José Ángel Partearroyo, exdirector de Participadas de SEPI, y a Félix Martín, exdirector financiero de Plus Ultra.
En el auto en el que acuerda el informe pericial, el juez precisa que los gemólogos y tasadores de la joyería Yanes deberán pronunciarse sobre distintos extremos de las piezas de joyería, como la posible identificación del área geográfica de creación, la identificación de los metales preciosos, su valor de reposición actual y del conjunto del lote, así como su antigüedad, entre otros extremos.
Del mismo modo, el instructor comunica a la defensa del expresidente del Gobierno que en el plazo de 3 días puede aportar al órgano judicial toda la documentación que tenga en su poder en relación con las joyas.
La resolución acuerda dar traslado a la joyería Yanes de los seis dictámenes gemológicos realizados por el Instituto Gemológico Español el pasado mes de junio sobre las piezas de joyería incautadas.
La causa
Las hijas del ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero están imputadas dentro del caso Plus Ultra porque su agencia de marketing, What the Fav, presuntamente se utilizó para canalizar y ocultar comisiones ilegales destinadas a su padre.
Las hermanas Laura y Alba Rodríguez Espinosa figuran como administradoras solidarias de la empresa de comunicación y marketing What the Fav.
El juez de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción sostienen que esos pagos no correspondían a trabajos reales de marketing.
Consideran que la agencia funcionaba como una estructura artificial o instrumental para dar apariencia de legalidad al cobro de “mordidas” por tráfico de influencias, relacionadas por ejemplo con el rescate de la aerolínea Plus Ultra.












