Un brote de hantavirus detectado en un crucero que navega por el océano Atlántico ha puesto en marcha un operativo internacional coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras registrarse tres muertes y varios casos sospechosos entre pasajeros y tripulación.
La embarcación, que zarpó de Argentina el pasado 1 de abril, se encuentra actualmente frente a las costas de Cabo Verde. Hasta ahora, al menos dos infecciones han sido confirmadas mediante pruebas de laboratorio, mientras que otros cinco casos permanecen bajo investigación clínica.
Desde la OMS, su director regional para África, Mohamed Yakub Janabi, subrayó que, pese a la gravedad del episodio, no existe motivo para generar alarma global. “Es un evento serio, pero contenido. No hay necesidad de imponer restricciones de viaje en este momento”, afirmó.
La agencia sanitaria trabaja en estrecha colaboración con autoridades nacionales y operadores del crucero para garantizar atención médica, coordinar evacuaciones y evaluar el alcance del riesgo. Dos pasajeros con síntomas están siendo trasladados en una operación conjunta entre Países Bajos y Cabo Verde, mientras que otro afectado permanece en estado crítico en Sudáfrica.
A bordo, el resto de los pasajeros y la tripulación se encuentran bajo vigilancia médica. Se han implementado medidas preventivas estrictas, incluyendo confinamiento en cabinas y procesos de desinfección, con el objetivo de contener cualquier posible propagación.
Según explicó Bhanu Bhatnagar, portavoz de la oficina regional europea de la OMS, las infecciones por hantavirus son poco frecuentes y generalmente están asociadas a la exposición a roedores infectados. “No se transmite fácilmente entre personas, por lo que el riesgo para la población general sigue siendo bajo”, indicó.
A nivel global, se estiman al menos 10.000 casos anuales de esta enfermedad, aunque algunas proyecciones elevan la cifra por encima de los 100.000. La mayoría se concentra en Asia y Europa.
Los síntomas pueden manifestarse entre una y seis semanas después del contagio e incluyen fiebre, cefalea, dolores musculares y trastornos gastrointestinales. En algunos casos, la enfermedad puede evolucionar hacia cuadros graves.
La investigación continúa con análisis de laboratorio, rastreo epidemiológico y secuenciación genética del virus. La experta en epidemias de la OMS, Maria Van Kerkhove, aseguró que no se han detectado nuevos síntomas entre los ocupantes del barco, aunque la situación sigue bajo estrecha vigilancia.
En paralelo, la OMS ha activado los mecanismos de notificación internacional conforme al Reglamento Sanitario Internacional y prevé emitir actualizaciones públicas a medida que avance la investigación. El objetivo, reiteran desde la organización, es contener el brote, proteger vidas y garantizar una respuesta basada en evidencia científica.













