La decisión inconsulta del presidente de Ceuta del Partido Popular, Juan Jesús Vivas, de abstenerse en votación que ha declarado a Santiago Abascal, el líder de VOX, ‘persona non grata’ en la ciudad autónoma, ha generado un conflicto de presumibles derivaciones políticas nada halagüeñas para el PP.
“No ha sido mi intención meter en un lío a la dirección general del partido”, ha intentado explicar Vivas, y después ha añadido que la decisión “no fue consultada ni autorizada por la dirección del PP. Yo soy el único responsable” aseveró el presidente de Ceuta.
La primera y grave consecuencia es que Vox ha roto relaciones con el PP por contribuir a la “demonización” de su líder, Santiago Abascal.
Las dirigentes de los populares, Andrea Levy y Cayetana Álvarez de Toledo, mostraron su descontento con una decisión tan drástica de Vivas sobre un líder político – Abascal – que, además, es aliado del PP en comunidades como Madrid o Andalucía.
Lo evidente es que Juan Jesús Vivas, demostró una clara inexperiencia y como él mismo reconoce, no se tomó la molestia de consultar a su partido y deja sin un aliado al Partido Popular.













