El Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN) confirmó la circulación de nuevas variantes del coronavirus en el estado. Según la organización, los resultados del estudio fueron comunicados a las autoridades sanitarias, para que tomaran conciencia y tomaran las medidas oportunas.
La investigación que confirmó la circulación se realizó mediante secuenciación genética y está analizando 91 muestras del coronavirus, de Rio Grande do Norte y Paraíba. Las muestras de Natal, capital de Rio Grande do Norte, son de enero y febrero de 2021 y se pudo identificar la cepa P1 que se encontró inicialmente en Manaus (AM), además de la cepa P2, descrita en Río de Janeiro y que se está extendiendo por Brasil.
El estudio se realiza en colaboración con el Laboratorio de Bioinformática del Laboratorio Nacional de Computación Científica (LNCC) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovaciones (MCTI), que, a través de una red de investigadores, estudia la evolución del virus en Brasil.
Además, como las nuevas mutaciones del virus identificadas se asocian a una posible mayor dispersión, el instituto refuerza la importancia de las medidas preventivas, como la distancia social, la higiene de manos y el uso de mascarillas, que son acciones individuales que ayudan a reducir la transmisión. de covid-19.
Según el último boletín de la Secretaría de Salud de Rio Grande do Norte, la tasa de ocupación de camas de cuidados intensivos (UCI) en el sistema público es del 85,98% en el estado. Desde el inicio de la pandemia, se han registrado 3.448 muertes y 159.072 casos de la enfermedad.
El gobierno estatal anunció que emitirá un nuevo decreto con la ampliación de medidas restrictivas para contener la propagación de la pandemia y evitar el colapso de la red de salud. En una reunión con los alcaldes el pasado viernes (19), se acordó que, por un período de 14 días, se prohibirá el funcionamiento de bares, restaurantes y similares después de las 10 pm para el servicio público y hasta las 11 pm solo para los fines de cerrar sus actividades operativas; celebración de fiestas o eventos; y la venta de bebidas alcohólicas, así como su consumo, en ambientes públicos, después de las 22 horas.
Los ayuntamientos también deberían emitir decretos adaptando las recomendaciones del gobierno estatal a las peculiaridades de cada municipio.













