Mujica por Pepe, un nuevo libro escrito por Nicolás Trotta, argentino con pasado kirchnerista y actual ministro de Educación del gobierno peronista. El autor se confiesa admirador de Lula, a quien le pidió que escribiera el epílogo de su trabajo literario. (Alberto Fernández hizo el prólogo).
Cuando el autor de este libro -Nicolás Trotta- nacía (20 de enero de 1976), Mujica ya estaba en la cárcel, pero no por enfrentar a la dictadura sino por sus delitos cometidos (robos, secuestros y asesinatos) contra gobiernos democráticos elegidos libremente en las urnas. Mujica jamás enfrentó al régimen militar que llegó en 1973 por causa de las acciones de los tupamaros que comenzaron en la década de los ’60, muchos años antes del golpe de Estado*.
Los uruguayos que conocemos bien la historia reciente, sabemos que Mujica no es el héroe que defendió la democracia, al contrario, con sus acciones ayudó a que los uruguayos la perdiéramos.
En la extensa entrevista, Mujica repite conceptos ya conocidos y lanza sus pretendidas lecciones de filósofo de cantina que ya se leyeron en otras publicaciones por lo que no hay nada nuevo bajo el sol.
Es como repetir el viejo y gastado chiste del hombre que entra a una tienda de antigûedades y pregunta: “¿Qué hay de nuevo?”.
Pero si hay algunas perlitas del protagonista del libro al hacer referencia a la corrupción dentro de su partido: “La corrupción no es una falla moral, es una falla ideológica para nosotros”, asegura Mujica y termina echándole la culpa al capitalismo por el mal proceder de los que se han desviado del camino, pero deja en claro que esos corruptos no son inmorales.
Y explica el Pepe: “También la corrupción es un subproducto de la cultura capitalista en la cual estamos inmersos, sometidos y hackeados. Caemos en la corrupción por apetencia económica. Nos tienden a corromper porque aceptamos y aceptamos porque queremos plata”.
Cuando el autor le pregunta: -¿Y por qué pensás que la simpleza en la que vivís impacta tanto en la política moderna y que te ha generado, te ha transformado en un símbolo del anticonsumismo?
“Yo lo que quiero explicar a la gente es que no se trata de un problema ni de pose ni de cultivo de la pobreza ni nada por el estilo, sino que es lo más cómodo”, respondió Mujica.
Entonces la imagen del símbolo del anticonsumismo es solo por comodidad y no por principios.
Podría seguir comentando, pero con este simple avance tengo suficiente y lo dejo aquí; me resulta más fácil, a mi también me gusta la comodidad.
*La verdad histórica nadie la puede cambiar. Los tupamaros nunca lucharon contra la dictadura militar, porque aparecieron en los 60’ para desestabilizar con robos, secuestros y asesinatos a gobiernos democráticos elegidos por el voto popular y cuando ocurre el golpe de Estado en Uruguay (junio de 1973), a causa de las acciones de los tupamaros, más del 90% de los subversivos ya estaban en la cárcel, por el trabajo nuestro, el de las fuerzas policiales. (del libro “Otero, el comisario que enfrentó a los tupamaros”).










