La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, calificó de corrupto al empresario Alejandro Betancourt, identificado como el nuevo socio en el sector petrolero de Donald Trump, y aseguró tajantemente que, bajo una eventual administración a su cargo, Betancourt no sería considerado un socio comercial viable.
Las declaraciones de Machado se dieron durante una entrevista concedida al diario The New York Times, en un contexto en el que la dirigente opositora ratificó además que regresará a Venezuela del exilio «antes de lo que se piensa».
Distanciamiento de Washington y acuerdos a puerta cerrada
La conversación entre Machado y el periódico neoyorquino tiene lugar tras meses en los que el gobierno de Estados Unidos la ha mantenido a cierta distancia. En su lugar, la administración estadounidense la ha pasado por alto al favorecer en enero a Delcy Rodríguez, quien encabeza un gobierno autocrático y de facto en Venezuela.
Bajo la gestión de Rodríguez, las autoridades venezolanas han concretado diversos acuerdos a puerta cerrada con figuras polémicas de los negocios, entre ellas el propio Alejandro Betancourt.
Ante este panorama y los recientes acercamientos de intereses económicos entre actores norteamericanos y figuras ligadas al entorno gubernamental, en las calles y redes sociales surge una constante interrogante: ¿es por esto que Trump no interviene para que el régimen chavista siga impidiendo el regreso de María Corina Machado a su país?, se preguntan los venezolanos.
Los antecedentes de Betancourt
Según señalamientos de un auditor independiente del sector energético de Venezuela, Betancourt construyó una multimillonaria fortuna a través de contratos adjudicados sin licitación para la instalación de plantas eléctricas en el país. Dichos contratos, de acuerdo con las investigaciones del sector, implicaban la sobrefacturación masiva a entidades estatales venezolanas.
Con su postura, María Corina Machado busca marcar una clara distancia frente a los actores empresariales cuestionados por corrupción y reafirmar su compromiso con la restitución democrática e institucional en Venezuela.













