El Gobierno de Perú decidió endurecer su estrategia contra la delincuencia organizada con la creación de un Comando Unificado que integrará las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, en una ofensiva que contempla operaciones de búsqueda y captura, control de fronteras, intervención de establecimientos penitenciarios y persecución de las estructuras criminales.
La presidenta Keiko Fujimori realizó el anuncio durante la presentación de las Fuerzas Combinadas para la Lucha contra el Crimen Organizado, acto desarrollado en el Cuartel General del Ejército tras una sesión del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional (Cosedena).
El nuevo dispositivo estará integrado inicialmente por 1.350 efectivos: 500 del Ejército, 250 de la Fuerza Aérea, 200 de la Marina de Guerra, 80 de las Fuerzas Especiales Conjuntas y 320 policías pertenecientes a unidades especializadas.
Fujimori sostuvo que la decisión busca modificar radicalmente la respuesta del Estado frente a la inseguridad y situó la medida dentro del mandato constitucional de proteger a la población frente a las amenazas contra su seguridad.
“Ya no vamos a esperar”, afirmó la mandataria al anunciar el establecimiento del Comando Unificado, al tiempo que aseguró que el Estado empleará “toda la fuerza legítima” disponible para enfrentar a las organizaciones criminales.
Un centro de operaciones para dirigir la ofensiva
Una de las principales medidas será la instalación de un Centro de Control y Operaciones en el Cuartel General del Ejército, desde donde se coordinarán y dirigirán las acciones conjuntas de las Fuerzas Armadas y la Policía.
El Gobierno pretende concentrar en esta estructura las capacidades operativas, de inteligencia y coordinación necesarias para intervenir contra organizaciones criminales y delincuentes considerados prioritarios.
La estrategia también contempla la creación de un Grupo Especial de Élite, integrado por policías y militares, destinado a ejecutar operaciones especiales y procedimientos de búsqueda y captura en distintos puntos del territorio nacional.
La presidenta adelantó que estas unidades realizarán operativos de manera sorpresiva y con capacidad de intervención inmediata.
Inteligencia, telecomunicaciones y seguimiento financiero
La ofensiva tendrá además un componente interinstitucional. El Ejecutivo anunció la creación de una Comisión Especial de Lucha contra la Criminalidad, concebida como una instancia de coordinación entre ministerios, organismos públicos y actores privados vinculados con la seguridad.
En esta estructura participarán, entre otros organismos, la Unidad de Inteligencia Financiera, la Dirección Nacional de Inteligencia, Osiptel y empresas de telecomunicaciones, con el objetivo de ampliar las capacidades de inteligencia, rastreo de comunicaciones y seguimiento de los recursos utilizados por las organizaciones criminales.
El Gobierno también comprometió la entrega permanente de información sobre los avances de las operaciones y sus resultados.
Control de fronteras y ofensiva dentro de las cárceles
El plan anunciado por Fujimori incorpora medidas específicas en materia migratoria y penitenciaria. La presidenta aseguró que se acelerarán los procedimientos para expulsar a extranjeros que hayan ingresado al país para cometer delitos, dentro del marco legal correspondiente.
En paralelo, el Ejecutivo anunció que buscará recuperar el control de los establecimientos penitenciarios e impedir que internos vinculados a organizaciones criminales continúen dirigiendo actividades delictivas desde las cárceles.
La estrategia apunta así a dos de los principales frentes identificados por el Gobierno: la movilidad de estructuras criminales a través de las fronteras y la utilización de los centros penitenciarios como espacios de coordinación delictiva.
1.350 efectivos y unidades especializadas
El despliegue anunciado reúne a unidades policiales especializadas como la Dirección de Operaciones Especiales (DIROPESP), la Subunidad de Acciones Tácticas (SUAT), la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), el Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (Grecco) y el Equipo Especial Sensitivo contra el Crimen Organizado Transnacional (EESCCOT).
También participarán unidades vinculadas con investigación criminalística y delitos medioambientales.
El dispositivo contará con vehículos tácticos y militares, drones, blindados, furgones, unidades caninas y otros recursos destinados a reforzar las operaciones en las zonas consideradas prioritarias. Solo el componente policial contempla seis drones, dos vehículos blindados, dos furgones y diez canes.
Llamamiento político y cooperación internacional
La presidenta hizo además un llamado a las fuerzas políticas, al sistema de justicia y al sector privado para respaldar la estrategia. Fujimori sostuvo que la lucha contra la delincuencia debe quedar fuera de las disputas partidistas y reclamó una actuación más rápida del sistema judicial.
El Ejecutivo también buscará cooperación de otros países para intercambiar información, tecnología, experiencias y recursos frente al crimen transnacional.
“La lucha contra la delincuencia no tiene ideología ni color político”, afirmó la mandataria, quien agregó que la protección de la vida de los ciudadanos tampoco debería estar condicionada por fronteras.
Fujimori cerró su intervención reivindicando el respaldo político y operativo de su Gobierno a las Fuerzas Armadas y la Policía, aunque subrayó que ese apoyo deberá estar acompañado de profesionalismo, disciplina, legalidad, responsabilidad y respeto a los derechos humanos.













