El presidente de Chile, José Antonio Kast llegó este 16 de marzo a la Región de Arica y Parinacota para encabezar el inicio del denominado Plan Escudo Fronterizo, una de las principales apuestas de su administración en materia de control migratorio y seguridad nacional. La visita marca el comienzo de una serie de inspecciones en terreno destinadas a monitorear la implementación de medidas en la frontera norte del país.
Acompañado por autoridades civiles y militares, el mandatario se trasladó hasta la base “Solo de Zaldívar”, donde destacó el despliegue de las Fuerzas Armadas en la zona y reafirmó el compromiso de su gobierno con el fortalecimiento del control territorial. Posteriormente, lideró un Comité de Seguridad junto a ministros del área política, de seguridad y justicia, con el fin de coordinar las distintas acciones contempladas en el plan.
La estrategia incluye la construcción de infraestructura destinada a impedir el ingreso irregular al país. Entre las principales obras se contempla la excavación de zanjas en sectores de alto tránsito, como el área de Chacalluta, además de la instalación de barreras físicas y sistemas de vigilancia avanzados. El Ejecutivo busca así establecer un sistema de contención que combine elementos tecnológicos con presencia permanente de fuerzas de seguridad.
Durante la jornada, Kast defendió la iniciativa como una respuesta a lo que calificó como una crisis migratoria sin precedentes, señalando que el objetivo es cerrar los accesos no habilitados y reforzar la soberanía nacional frente a fenómenos como el narcotráfico y el crimen organizado. En esa línea, insistió en que el plan apunta a “cerrar la ventana” que, a su juicio, permitió el ingreso irregular en años anteriores.
El Plan Escudo Fronterizo contempla un despliegue que integra muros y vallas de gran altura, sensores de movimiento, vigilancia mediante drones y radares térmicos, además de cercos electrificados y patrullajes constantes. A ello se suman tecnologías de reconocimiento facial y monitoreo continuo, con el propósito de detectar y reaccionar de forma inmediata ante eventuales ingresos ilegales.
Desde el Ejecutivo, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, fijó un horizonte concreto para evaluar la efectividad de las medidas. Según indicó, en un plazo de 90 días se espera que los resultados sean visibles a nivel nacional, destacando además que el personal destinado a estas labores se ha incrementado significativamente en las últimas semanas.













