CELAC 2026| Una cumbre de “sillas vacías” en la reunión del bloque regional: de 33 naciones solo cinco jefes de Estado fueron a Bogotá

El propio Lula da Silva fue implacable en su diagnóstico durante la sesión privada: "La CELAC está prácticamente dejando de existir", advirtió, lamentando la incapacidad de los gobiernos para dialogar por encima de las barreras ideológicas. De las 33 naciones que integran el organismo, solo cinco jefes de Estado acudieron al llamado de Gustavo Petro, confirmando que el bloque atraviesa una fase de "muerte clínica" ante la polarización y el avance de nuevas alianzas regionales

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traspaso de la presidencia pro tempore de Colombia a Uruguay. El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, recibió el mandato de manos de Gustavo Petro - Foto: Presidencia

BOGOTÁ – Lo que en algún momento se proyectó como el gran foro de integración latinoamericana terminó hoy, 21 de marzo de 2026, convertido en un eco de lo que fue. La X Cumbre de la CELAC, celebrada en la capital colombiana, se cerró con una imagen desoladora: un salón de plenos repleto de banderas, pero carente de mandatarios.

De las 33 naciones que integran el organismo, solo cinco jefes de Estado acudieron al llamado de Gustavo Petro, confirmando que el bloque atraviesa una fase de “muerte clínica” ante la polarización y el avance de nuevas alianzas regionales.

Un traspaso de mando en la soledad

El acto central fue el traspaso de la presidencia pro tempore de Colombia a Uruguay. El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, recibió el mandato de manos de un Petro visiblemente debilitado por el desaire diplomático de sus pares.

La lista de ausencias fue el verdadero titular de la jornada. La falta de quórum se explica, en gran medida, por el terremoto geopolítico causado hace apenas dos semanas por Donald Trump. Su cumbre del “Escudo de las Américas” logró convocar a 12 mandatarios de la región —incluyendo los nuevos giros a la derecha en Argentina, Chile y Bolivia—, vaciando de contenido y peso político a la cita de Bogotá.

Los últimos “supervivientes” del bloque

La presencia en la mesa principal se redujo a un círculo mínimo de aliados y un invitado transcontinental:

  • Gustavo Petro (Colombia): El anfitrión saliente que no logró capitalizar el liderazgo regional.

  • Yamandú Orsi (Uruguay): El nuevo presidente del bloque, quien asume un barco que hace aguas.

  • Lula da Silva (Brasil): El único peso pesado que sostiene el andamiaje del grupo, aunque con un optimismo agotado.

  • Godwin Friday (San Vicente y las Granadinas): Representando el menguante interés del Caribe.

  • Évariste Ndayishimiye (Burundi): Presente como invitado especial (Unión Africana), evidenciando que la CELAC hoy mira más hacia África que hacia su propio vecindario.

El propio Lula da Silva fue implacable en su diagnóstico durante la sesión privada: “La CELAC está prácticamente dejando de existir”, advirtió, lamentando la incapacidad de los gobiernos para dialogar por encima de las barreras ideológicas.

El “Efecto Orsi”: ¿Pragmatismo o último aliento?

Pese al contexto de devaluación diplomática, Uruguay ha decidido no dar el bloque por muerto y apostar por una agenda desideologizada. En su discurso de asunción, Yamandú Orsi intentó aterrizar la CELAC a problemas tangibles:

  1. Guerra al Narcotráfico: Orsi urgió a una cooperación real contra el crimen organizado, citando el “caso Marset” como ejemplo de la vulnerabilidad de las fronteras ante el narco.

  2. Hambre y Soberanía: Uruguay liderará el Plan SAN CELAC 2030, buscando soluciones técnicas a la inseguridad alimentaria.

  3. El Puente Africano: Fortalecer el vínculo con la Unión Africana para buscar mercados fuera de la esfera de influencia tradicional.

El análisis: La CELAC sobrevive hoy en los papeles, pero en la práctica ha sido desplazada por una nueva arquitectura regional que prefiere mirar hacia Washington antes que sentarse en Bogotá. Orsi recibe una presidencia con la misión casi imposible de convencer a sus vecinos de que aún vale la pena pagar la cuota de membresía.

Nota del redactor: La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) está integrada por 33 naciones de América Latina y el Caribe. Creada en 2011, funcionaba como un mecanismo de diálogo y concertación política que reúne a todos los países soberanos de la región, excluyendo a Estados Unidos y Canadá.