
En una jornada clave para el juicio oral de la Causa Cuadernos, el caso de corrupción que marcó un antes y un después en la política argentina, se produjeron definiciones importantes ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7). Oscar Centeno, el chofer cuyas anotaciones detalladas dieron origen a la investigación, optó por el silencio.
Silencio de los protagonistas clave
Oscar Centeno, exchofer de Roberto Baratta (Ministerio de Planificación Federal), era el testimonio más esperado. Sus cuadernos —donde registró durante años los recorridos para recaudar bolsos con dinero— fueron la piedra angular para desentrañar un sistema de sobornos sistemáticos. Sin embargo, al sentarse frente al tribunal, se negó a declarar por ahora, según expresó.
En la misma línea se mantuvo el exjefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, imputado, quien también hizo uso de su derecho a no testificar en esta instancia.
La excepción: Rafael Llorens rompe el hermetismo
A diferencia de los anteriores, Rafael Llorens, exsubsecretario de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Planificación, sí accedió a declarar y se mostró dispuesto a responder preguntas de las partes, marcando un contrapunto en la estrategia de defensa de los exfuncionarios involucrados.
Radiografía de la megacausa
La magnitud de este juicio es inédita en la historia judicial del país. Estos son los puntos centrales que se debaten:
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La acusación principal: Se investiga la existencia de una asociación ilícita que operó entre 2003 y 2015, dedicada a recaudar dinero ilegal de empresas de construcción, energía y transporte a cambio de contratos estatales.
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Los imputados: El banquillo de los acusados cuenta con 108 personas, incluyendo a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner (señalada como jefa de la organización), 19 exfuncionarios, dos choferes y 65 empresarios.
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La confesión empresarial: Un elemento que la justicia considera irrefutable es que múltiples empresarios ya han admitido el pago de coimas para obtener licitaciones de obra pública, lo que valida la existencia del esquema de recaudación.
Dato clave: La fiscalía sostiene que el mecanismo de corrupción no fue un hecho aislado, sino una estructura jerárquica instalada desde lo más alto del Poder Ejecutivo para el financiamiento espurio y el enriquecimiento ilícito.












