El fugado independentista Carles Puigdemont exige a Pedro Sánchez la incorporación en el acuerdo entre ambos del “reconocimiento de Cataluña como nación”, a cambio de los votos que necesita Sánchez en el Congreso de los Diputados, para ser investido para un nuevo mandato al frente del Gobierno de España.
Esta exigencia se suma a la de otorgar la amnistía a los separatistas catalanes que se declararon independientes en forma ilegal. Con esta nueva condición Puigdemont incita a Sánchez a que vaya en contra de la Constitución en su Artículo 2 del Título preliminar, expresa la “indisoluble unidad de la Nación española”.
Pero también, los nacionalistas vascos, cuyos votos también necesita Sánchez, han expresado a través del PNV, que es imprescindible el reconocimiento del País Vasco como “nación”.
Para los analistas, resulta incongruente, que la conformación del gobierno de España, quede en manos de un fugado y requerido por la Justicia española, que desde el exilio maneje los hilos de la política del país.
Hasta el momento, Sánchez ha logrado acuerdos con el partido de izquierdas Sumar y los proetarras de Bildu.
Por su parte el presidente del PP Núñez Feijóo, califica de “papel mojado” el acuerdo entre PSOE y Sumar, con el que no se logra ocultar que el único apoyo conocido que tiene es el de Bildu y que, pacten lo que pacten, sin los independentistas catalanes no habrá gobierno, dijo el líde de los populares.
“Todo lo que va a ocurrir en España no lo va a decidir ni el presidente en funciones, ni la vicepresidenta en funciones ni los partidos que están en el Gobierno, sino partidos que ni siquiera creen en España”, asegura.













