Presentan el segundo CONCAPA-BARÓMETRO (análisis de la realidad educativa y familiar)

0
237

Presentación del segundo CONCAPA-BARÓMETRO
Presentación del segundo CONCAPA-BARÓMETRO

PROFESORADO, PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA Y VALORES EN EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL SEGÚN EL ANÁLISIS DE CONCAPA-BARÓMETRO
Fernando González Granda
Fernando González Granda
La Confederación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos, organización que representa a más de tres millones de familias en España, acaba de presentar su segundo CONCAPA-BARÓMETRO el día 14 de enero de 2014. El objetivo de estos estudios es, como señala su Presidente Luis Carbonel “poner a disposición de los ciudadanos un instrumento que colabore en el análisis de la realidad educativa y familiar de nuestro país”.
Los temas objeto de estudio y análisis del Barómetro son fundamentalmente la familia y la educación, instituciones ambas que presentan graves problemas en la España actual y que generan importantes y enconados enfrentamientos.
En la España democrática, a partir de haberse aprobado su Constitución de 1978, en la que se recogen los grandes principios en el ámbito educativo, las leyes que desarrollan el texto constitucional han sido siempre elaboradas por el Partido Socialista, derogando, en su caso, inmediatamente cualquier otra legislación nacional que hubiese sido aprobada por gobiernos de diferente signo político. Es decir, las normas educativas de los últimos treinta años son exclusivamente de elaboración socialista.
Cuando en Europa se estaban abandonando, por su escaso éxito, los principios educativos de la comprensividad, el Partido Socialista en España los hace suyos y arremete durante estas tres décadas, contra todo otro planteamiento que no siga dichos dictados.
Los resultados de dicha política educativa socialista son alarmantes. No sólo España aparece en los últimos puestos en educación en Europa de los informes PISA, sino que existen realidades auténticamente sangrantes: tres de cada diez alumnos no logran obtener el título de gradado en educación secundaria (requisito que se exige en el mundo laboral para acceder a un puesto de trabajo), sino que el abandono de la enseñanza obligatoria alcanza cifras alarmantes. Todo ello fruto de una política educativa que con su principio de la comprensividad olvida la atención personalizada que merece cualquier alumno.
El fracaso lo padecen, fundamentalmente, los alumnos de los centros públicos. Muchos de los dirigentes socialistas llevan a sus hijos a centros privados.
Ante todo esto se está produciendo una terrible fractura social que lleva a que las familias con conocimientos buscan para sus hijos los recursos necesarios para su educación, mientras que otras familias se confían exclusivamente a la educación estatal con lo que ello significa en un sistema educativo de gran fracaso como el español.
En medio de esta situación el Partido Popular, en la actualidad en el gobierno de la nación, de ideología de centro-derecha, ha elaborado y aprobado una nueva ley de educación. Norma que no cambia los aspectos fundamentales de la anterior regulación socialista, pero que la izquierda política “contesta” en toda su amplitud al no “consentir” que nadie “toque” el sistema educativo que tiene establecido.
De esta manera la situación educativa en España no parece que pueda mejorar demasiado. La falta de acuerdo entre los dos grandes partidos políticos, la escasa atención que se presta a las opiniones e intereses de los ciudadanos, y la gran desafección existente con los partidos políticos en España, a causa de temas como la corrupción, hace hoy más necesario que nunca que las iniciativas sociales cubran los espacios que las instituciones no asumen.
En este contexto CONCAPA una vez más está presente en la realidad educativa y familiar de España con su iniciativa del CONCAPA-BARÓMETRO, estudio que pretende recoger las opiniones y valoraciones de los españoles. En esta ocasión analizando cuatro temas de gran importancia, como son el del profesorado; la participación de las familias en los centros educativos a los que asisten sus hijos; valores, familia y educación; y las escuelas de familias.
El trabajo se llevó a cabo, según aparece en la ficha técnica del informe, mediante 405 entrevistas telefónicas en toda España, por provincias en función de su población, entre personas de 18 ó más años residentes en hogares con teléfono, durante el mes de octubre de 2013, y realizado por ASTURBARÓMETRO, entidad de estudios demoscópicos.
1. Se estudia en primer término el PROFESORADO. Se recogen las opiniones en relación con su formación, cómo imparten sus enseñanzas, así como el grado de satisfacción de los padres con los profesores cuando van al centro educativo a hablar sobre la educación de sus hijos.
La formación del profesorado se valora como “superior al aprobado” (entendemos que no se trata de una evaluación, sino de una valoración), distinguiendo entre la valoración que, en una escala de 0 a 10 puntos, se da a la que tiene, en opinión de las personas entrevistas, el profesorado de enseñanza infantil y primaria y la que se otorga a los de educación universitaria. Los primeros son mejor valorados que los segundos, Se considera que uno de cada diez profesores (9,7%) de educación infantil y educación primaria está regular o mal formado. Y que dos de cada diez profesores de enseñanza universitaria (20,5%) están regular o mal formados.
En relación a la valoración de cómo se considera imparte el profesorado sus enseñanzas, en una escala de diez puntos, la valoración media, según las etapas educativas, está entre 6,4 y 7,5 puntos. El profesorado de educación infantil y educación primaria es el mejor valorado con 7,5 puntos, y al que se le otorga menor valoración es al de enseñanza universitaria con 6,4 puntos.
Según señala el estudio, no se encuentran diferencias significativas de medias (grado de significación 0,05) entre las valoraciones otorgadas a cómo imparte las enseñanzas el profesorado de las distintas etapas o modalidades señaladas (educación infantil y primaria, de educación secundaria obligatoria y bachillerato, de formación profesional y de enseñanza universitaria) en función de los grupos de edad, sexo, estudios, situación laboral, si se tienen hijos o no, y si, en el caso de tener hijos, si estos están estudiando o no.
Tan sólo el 2,9% de las respuestas valoran con menos de cinco puntos (en la escala referida de 0 a 10 puntos) cómo imparte sus enseñanzas el profesorado de educación infantil y educación primaria. Mientras que el 18,2% otorgan dicha valoración menor de cinco puntos al profesorado de enseñanzas universitarias.
En relación con el grado de satisfacción de los padres con los profesores –según las etapas educativas- cuando van al centro para hablar sobre la educación de sus hijos, es de 7,8 respecto al de educación infantil, 7,7 al de educación primaria, y 6,9 al de educación secundaria obligatoria y formación profesional.
Tampoco en este caso se encuentran diferencias significativas de medias (grado de significación 0,05) entre las valoraciones otorgadas al grado de satisfacción de los padres con los profesores cuando van al centro para hablar sobre la educación de sus hijos, según las etapas y modalidades educativas (educación infantil, educación primaria, educación secundaria obligatoria, bachillerato y formación profesión) en función de los grupos de edad, sexo, estudios, situación laboral, si se tienen hijos o no, y si, en el caso de tener hijos, si estos están estudiando o no.
2. El importante tema de LA PARTICIPACIÓN DE LAS FAMILIAS EN LOS CENTROS EDUCATIVOS A LOS QUE ASISTEN SUS HIJOS E HIJAS se analiza respecto a la información que los centros deben darles sobre la gestión de los fondos públicos que utilizan; la información sobre los resultados académicos del total del alumnado; la transparencia de los centros al informar sobre el desarrollo del trabajo del profesorado; la opinión del alumnado sobre el trabajo de sus profesores; la posibilidad de que las empresas facilitasen a sus trabajadores un horario para acudir al centro escolar de sus hijos a informarse de su marcha escolar; y, en definitiva, cuántas veces se acercan al centro durante el curso a interesarse por el desarrollo educativo de sus hijos.
Según informa el estudio del Barómetro de CONCAPA, ocho de cada diez personas entrevistadas están totalmente o bastante de acuerdo en relación a que el centro educativo debe informar a las familias a final de curso sobre cómo ha administrado y a qué ha destinado los fondos públicos que recibe de las administraciones.
De la misma manera, algo más de ocho de cada diez están totalmente o bastante de acuerdo respecto a que el centro educativo informe al final del curso de cuáles han sido los resultados académicos generales de cada clase.
Por otro lado, nueve de cada diez consideran que los centros educativos deben ser transparentes para que las familias puedan conocer al profesorado en el desarrollo de su trabajo.
Y, casi dos de cada tres personas entrevistadas entienden que los alumnos deben opinar sobre el trabajo de sus profesores.
Casi siete de cada diez consideran como “muy” o “bastante conveniente” que las administraciones faciliten a las empresas (mediante alguna reducción en los impuestos o en las cuotas de la Seguridad Social) el que sus trabajadores dispongan de dos horas al trimestre para poder acudir al centro escolar de sus hijos para informarse de su aprovechamiento escolar.
Entendiendo siete de cada diez que la medida ayudaría al éxito escolar de los estudiantes.
Señalando, por último, que las familias van al centro educativo durante el curso escolar a interesarse por el aprovechamiento escolar de sus hijos una media de 4,5 veces.
3. Respecto al apartado de VALORES, FAMILIA Y EDUCACIÓN, se analizan los siguientes apartados: valores que se considera que los centros educativos deben fomentar en sus alumnos; el influjo de la familia en el rendimiento escolar de sus hijos; y cómo debe contribuir la familia al éxito escolar de los hijos.
En relación con los valores que considera que los centros educativos deben fomentar en sus alumnos, se proponen diez, los cuales han sido valorados en una escala de 0 a 10 puntos, siendo el 0 el menor valor y el 10 el máximo. El recorrido de las valoraciones va desde un máximo de 9,4 puntos hasta un mínimo de 7,8.
Hasta a seis de los valores se les otorga una puntuación media de nueve o más puntos: que “sean honrados” (9,4), “trabajadores y estudiosos” (9,3), “respetuosos” (9,3), “solidarios y ayudando a los demás” (9,2), “buenos profesionales en su futuro laboral” (9,2), “personas responsables” (9,1), e “imaginativos, creativos e innovadores” (9,0).
Con puntuación media entre ocho y nueve puntos se indica “deportistas” (8,0).
Con media entre siete y ocho puntos: “austeros” (7,9) y “con cultura empresarial (según edad)” (7,8).

Por otra parte, el 93,9% valora que la familia influye en el rendimiento escolar de los hijos mucho o bastante.
Respecto a cómo debe contribuir la familia al éxito escolar de los hijos, (en una escala de cero a diez, en la que cero sea el menor valor y diez el máximo), la mayor valoración, con 9,1 puntos, la obtiene la propuesta de “interesándose y dialogando con los hijos sobre la jornada escolar”. “Hablar trimestralmente con el tutor o profesor” es valorado con 8,8 puntos. Similar valoración, 8,7 puntos, se otorga a “establecer un horario para estudiar y otro para el ocio”. “La participación en el centro educativo” se valora con 8,4 puntos. Con 8,2 se valora “el ayudar en los deberes del colegio”. Siendo las actuaciones relativas a “premios y castigos en función de los resultados”, la menos valorada con 6,0 puntos.

4. Como hemos indicado, las escuelas de familias es otro de los temas desarrollados por el CONCAPA-BARÓMETRO; analizando su importancia; la valoración de las modalidades de oferta formativa para las familias; la ayuda que puede proporcionar en la formación de los hijos dicha formación; y los temas que se consideran de interés a desarrollar en dichas actividades de formación dirigidas a las familias.
El 71,7% considera dichas escuelas como “muy” o “bastante importantes”.
Los cursos presenciales son valorados con 7,3 puntos. Los cursos a distancia con 6,7 puntos y los cursos con ambas modalidades, presenciales y a distancia, con 7,2 puntos.
El 73,0% considera que las escuelas de padres ayudan mucho o bastante a la formación de los hijos, mientras que para el 27,0% sólo ayudan algo o nada.
En relación con los temas a desarrollar en los cursos de formación, observamos en el estudio que algo más de cuatro de cada diez (42,1%) entienden que un tema que debe estudiarse en estos cursos es el referido a “cómo educar a los hijos”.
El 14,2% propone que debe tratarse “la educación en valores éticos y morales”. Porcentaje semejante, el 13,8%, manifiesta genéricamente “enseñar en valores”.

Valoramos la iniciativa de la Confederación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos de España, de tratar de conocer los problemas de la educación y la familia hoy en el país. Este acercamiento hace posible que las instituciones responsables de la gestión administrativa y política se acerquen a las opiniones e ideas de los ciudadanos. De la misma manera, la propia CONCAPA tendrá en cuenta en el diseño de sus actividades las demandas sociales.
Quedamos a la espera de conocer las próximas entregas del CONCAPA-BARÓMETRO.
Fernando González Granda
Doctor en Filosofía y Cc. de la Educación
Inspector de Educación