
Los lazos de hermandad que unen a nuestro pueblo con el paraguayo se hunden en la historia y salvo vergonzantes hechos -algunos pasados y otros bien presentes- que han salpicado la relación, testimonian trayectorias históricas y desafíos comunes en cuanto a la inserción en el escenario de las naciones.
La relación siempre compleja, en un continente que convoca a la igualdad jurídica solo en los papeles y que alienta por algunos gobiernos los equivocados criterios del amiguismo ideológico y no el imperio de la norma y el Derecho Internacional, nos ha tenido a uruguayos y paraguayos en la misma senda de lucha.
El momento demanda del continente actitudes de respeto ante el digno pueblo paraguayo y sus legítimas autoridades.
El Mercosur y las demás organizaciones continentales, que han sentenciado sin fundamento jurídico la exclusión de la República de Paraguay de su integración, deben, no solo dejar sin efecto esa desproporcionada e ilegítima medida, sino además y por la credibilidad de las instituciones involucradas, restablecer el diálogo inmediato y procurar subsanar las heridas causadas en las instituciones y el pueblo paraguayo.
El pueblo artiguista no puede dejar sola a la Patria que le dio cobijo al Padre Libertador y constructor de su identidad como Nación.
Le deseamos al Presidente Horacio Cartes que pueda guiar los destinos del Paraguay por los mejores destinos y al pueblo paraguayo que alcance la prosperidad que todos los latinoamericanos nos merecemos.
¡Salud Paraguay!
Dr. Jorge Larrañaga
Senador de la República Oriental del Uruguay












