
“El juicio político está previsto en la Constitución. Es un elemento de la Constitución, está escrito allí. Ahora el juicio político no tiene base real y no es un proceso, y no es algo, por así decirlo, institucionalizado. Creo que tiene un carácter de lucha política. En otras palabras, es esgrimido como arma política. Una especie de espada política, dijo. “Pera mí no asusta. No tengo miedo de eso, yo respondo de mis actos. Y tengo claridad de mis acciones”, agregó Rousseff.
En cuanto al caso de corrupción en Petrobras, la presidente aseguró que la petrolera es una poderosa empresa que tiene 90.000 empleados, que pasó a través de un proceso de investigación en la Operación Lava jet en el que cuatro empleados están siendo acusados de corrupción. “Nadie puede hablar antes de ser condenado, pero toda la evidencia está en que son los responsables del proceso de corrupción”.









