
La Presidenta de Chile, Michelle Bachelet firmó y envió al Congreso Nacional un proyecto de reforma constitucional para dotar de plena autonomía del Servicio Electoral, a fin de que este sea una institución más fuerte e independiente, con la capacidad de ejercer su tarea de organizar las elecciones con mayor libertad y, además, que pueda fiscalizar de mejor manera el funcionamiento de éstas.
Con la entrega de mayor autonomía al Servicio Electoral “lo que estamos buscando es que sea una institución más fuerte, pero a la vez independiente; que ejerza con mayor libertad su papel como organizar las elecciones, pero que también pueda fiscalizar de mejor manera el funcionamiento de éstas”, afirmó.
En este sentido la jefa de Estado argumentó que la medida responde a la necesidad de establecer patrones claros de diferenciación entre el dinero y la política, a fin de que las instituciones públicas y la democracia se fortalezcan y sean más transparentes.
“Con estas medidas y las que seguiremos impulsando, lo que hacemos es fortalecer nuestras instituciones y nuestras normas; buscamos que exista mayor control sobre la relación entre el dinero y la política para evitar que se crucen los límites éticos y legales; y para asegurar que quienes los vulneran sean sancionados como corresponde”, dijo.
Ante esto explicó que de aprobarse esta reforma, el control y la fiscalización de las elecciones estarán conducidos por una institución que no dependerá del poder ejecutivo, ya que contará con nuevas atribuciones y facultades para que sus normas puedan ser aplicadas.
“Al ser un órgano autónomo, el Servel contará con patrimonio propio, con las capacidades humanas y técnicas que necesita, además de las atribuciones necesarias para poder cumplir efectivamente con su labor y velar por el cumplimiento de las normas sobre transparencia, límite y control del gasto electoral”, dijo.









